Domingo de Resurrección

Este domingo, con la celebración de la gloriosa Resurrección de Jesucristo, se termina la Semana Santa, que espero usted haya disfrutado sana y tranquilamente con su familia, que haya participado en alguna actividad religiosa en las que se representa la Pasión de Cristo, imaginado los sufrimientos y torturas a los que fue sometido y que mañana lunes, se pueda presentar puntualmente a trabajar.

Esto, claro, si es que tiene la bendición de una relación laboral estable o por lo menos temporal. Si no tiene trabajo, a seguir rebuscándose para sacar a su familia y sus compromisos adelante. Desgraciadamente, la creación de empleo sigue estancada y los parámetros que miden el crecimiento y la evolución positiva de la economía siguen mal.

Otra cosa: ¿Sabe por qué en el mundo cristiano descansamos los domingos y no otro día? Pues, precisamente, porque según el Nuevo Testamento, en que también se fundamenta el Cristianismo, fue el domingo cuando Jesucristo resucitó.

En los países y los pueblos que no aceptan el Nuevo Testamento, siguen descansando el sábado, tal como se explica en el Antiguo Testamento, que fue el día en que Dios, después de crear el Universo, todo lo que existe en la Tierra y al hombre, descansó. La Resurrección es un momento maravilloso de fe, pues se trata de creer, que tres días después de muerto, Jesucristo resucitó, volvió a la vida, salió por si solo de su tumba, se encontró con los apóstoles, conversó con ellos, les mandó iniciar la evangelización y más tarde, el Día de la Ascensión, subió a los cielos.

La Resurrección de Jesucristo marca la victoria de la vida sobre la muerte, la del bien sobre el mal, del futuro bueno sobre el pasado malo. Es el momento del inicio de la evangelización y del Cristianismo, que a partir de ese día comenzó a crecer y actualmente, es uno de las organizaciones religiosas y de ayuda a la sociedad más grandes del mundo, que incluye la Iglesia Católica, con más de mil trescientos millones de creyentes y a los muchos millones de feligreses que se congregan en las diferentes iglesias cristianas, protestantes y ortodoxas. ¿Pedro, se puede aplicar el concepto de la resurrección a la vida y a las empresas? Yo creo que sí. Reflexionando sobre lo que se está haciendo, analizando los resultados que estamos consiguiendo, medirlos y compararlos con los previstos y en función de las diferencias, decidir sobre lo que se debe potenciar porque lo estamos haciendo bien y lo que se debe reorientar porque requiere mejora. Y luego, hacer el plan de reorientación y ponerlo en práctica con las personas adecuadas previendo los tiempos de implantación.

Aunque la Resurrección por la tradición religiosa sólo se celebra una vez al año, no es necesario esperar la Semana Santa para decidir replantear las cosas y siguiendo el ejemplo de Jesucristo, resurgir con un nuevo planteamiento o un cambio positivo en la vida.

Si se fija, muchas cosas están como están, aunque no nos gusten, porque mucha gente aferrada al pasado y a los hábitos que considera buenos aunque no lo sean, se niega aprender nuevos hábitos y si se le enseñan no los aplica porque ya aprendió a vivir con las deficiencias que acarrean su forma de ser y creer.

La Resurrección de Jesucristo es un excelente ejemplo de comenzar de nuevo y además nos confirmo la creencia en Dios y la esperanza que no debemos perder de un futuro mejor.

*Ingeniero. Columnista de El Diario de Hoy.

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