¿Qué le espera al país?

Para las elecciones presidenciales pasadas, algunos nos atrevimos a sugerir que antes de escuchar promesas y propuestas, nos interesáramos por analizar a los candidatos por su persona, de esta forma estaríamos más claros sobre la calidad humana de ellos.

Pero los salvadoreños somos distintos y nos entusiasmamos por el personaje que nos venden en fotos, con frases esperanzadoras o retadoras y que ofrecen dar su vida por el bienestar de todos, por las mujeres y especialmente por los más necesitados. Después nos hemos tenido que enfrentar a la cruel realidad, al descubrir que el candidato resulta ser una persona inestable, incapaz, desordenado en su vida y como consecuencia lógica, causante de corrupción y prepotencias de parte de los funcionarios de Gobierno, que salieron precisamente de los amigos que ayudaron en la campaña.

Ahora, estamos otra vez comenzando la nueva campaña para las próximas elecciones de febrero 2014 y los candidatos ya se nombraron. Es bueno hacer de nuevo el intento y analizar a estos personajes…, a lo mejor ahora si pensamos bien los salvadoreños, con la cabeza y no con los pies.

Como siempre, guste o no guste a algunos, somos una sociedad bipartidista: o se apoya a la derecha o se apoya a la izquierda; este apoyo sumado al "voto duro" de cada partido es lo que decide la elección.

Por el lado de la izquierda comunista, están los nuevos millonarios del FMLN que proponen a dos comandantes guerrilleros, con un pasado violento y un curriculum de destrucción y de terror. No se les puede acusar directamente por asesinatos, secuestros y torturas, pero nadie puede negar que ellos fueron dirigentes guerrilleros principales en la década más dura y sangrienta del país. Sus desenvolvimientos después de la guerra, están marcados por un afán y convicción a convertir a nuestro país en una réplica socialista como la venezolana.

Frente a ellos está la derecha representada por ARENA, que ya le tocó revivir al país hace 25 años, después de la destrucción y la bancarrota en la que lo dejó la guerra y el Gobierno Demócrata Cristiano de Napoleón Duarte. ARENA es representada por dos profesionales como candidatos (uno odontólogo y el otro abogado), que pertenecen a diferentes generaciones y que provienen de la clase popular y de la clase media. El candidato a Presidente también ha estado participando en la política, desempeñándose como diputado y como el Alcalde de San Salvador que más ha trabajado por rescatar y restaurar la ciudad capital. El candidato a vicepresidente es un joven abogado, académico, que ya goza de respeto en su gremio y en el ámbito universitario.

Por otro lado, en una curiosa y rara mezcla de individuos que van desde los diputados tránsfugas, los dirigentes de los partidos pequeños, revueltos con oportunistas, comisionistas, exfiscales, exmagistrados, experiodistas, exlocutores y muchos mas "ex", todos con un objetivo en común que es vivir de la política (o de nuestros impuestos), aparecieron apoyando en forma frenética al expresidente Saca en su reciente presentación como el candidato de la "Unidad".

Al observarse quiénes son los que están unidos a su alrededor, inmediatamente perdió toda credibilidad y después de escuchar su florido discurso (lo mismo de antes) lo que al final dejó, fue un gran interés y curiosidad por conocer cómo hizo el Sr. Saca para hacerse de una jugosa fortuna, cuando en cinco años de trabajar como Presidente de la República, sólo había ganado $300,000.00, según lo han señalado públicamente, algunos dirigentes del FMLN y de ARENA (y eso, si todo el sueldo lo hubiera guardado sin gastar un centavo).

Quizá los únicos entusiasmados son los locutores, presentadores de radio y televisión y periodistas "espontáneos", que piensan que si personas como el Sr. Saca y el Sr. Funes llegaron a la presidencia del país para disfrutar del placer del poder y del dinero, entonces cualquiera de ellos puede hacerlo también; "hablando bien de El Salvador" y aceptando ofertas para apoyar este proyecto.

¿A quiénes elegirá usted para ocupar los puestos más elevados del Gobierno y para conducir al país?

En estas elecciones del 2014, la clase media (ahora reducida, endeudada y empobrecida), los profesionales jóvenes (ahora burlados, acosados y sin futuro) y los que votan por primera vez, deben dar una verdadera lección de madurez cívica y no dejarse llevar ni convencer por las locuras proselitistas.

*Colaborador de El Diario de Hoy.