Dos años después del terremoto y tsunami en Japón

Dos años han pasado desde el 11 de marzo de 2011, fecha en que en Tohoku, al noreste de Japón, ocurriera un terremoto y tsunami (denominado el Gran Terremoto del Este de Japón). En estos dos años, Japón ha dado máxima prioridad a la restauración de los daños ocasionados por el terremoto, sobre todo ha trabajado en la revitalización de la economía, la recuperación de las zonas afectadas, y la mejora de la gestión de riesgo.

Hoy, como resultado de estos esfuerzos, la producción industrial de toda el área afectada ha sido restablecida hasta casi el mismo nivel del resto del país, y además se ha avanzado en la reconstrucción de las actividades básicas, tales como el ofrecimiento de las viviendas temporales y la restablecimiento de servicio público de emergencia.

También, como una preparación para futuros desastres naturales, se ha promovido el fortalecimiento de la infraestructura y los servicios públicos en todo el país. Japón ha podido avanzar en la restauración de los daños ocasionados por el terremoto, alentado por el cálido apoyo y la solidaridad de todo el mundo, incluido el pueblo salvadoreño, por lo que en esta oportunidad, una vez más quisiera expresar a los salvadoreños mi profundo agradecimiento.

Además, Japón trabaja aceleradamente para superar el problema de la energía nuclear de Fukushima, e intensificará la reconstrucción de Tohoku en cooperación con la comunidad internacional. Al respecto, ya se puede apreciar un avance de la promoción de inversiones extranjeras hacia dicha región, en los campos de información, tecnología de las comunicaciones, energía renovable y logística.

Por otra parte, Japón ha compartido con otros países las experiencias y lecciones aprendidas por desastres naturales como el Gran Terremoto del Este de Japón. El año pasado celebró dos conferencias internacionales sobre ese tema: la "Conferencia Ministerial de Fukushima sobre seguridad de energía nuclear" y la "Conferencia Ministerial Mundial sobre Reducción de Desastres en Tohoku".

También ha tomado como lema el "BOSAI" ("una palabra japonesa que significa: "prevención de daños causados por desastres naturales"), con el cual ha venido promoviendo la cooperación para países como El Salvador, propensos a sufrir desastres naturales, enfocada en dos áreas de trabajo: hacia las "personas" y hacia la "infraestructura".

Como sabe el pueblo salvadoreño, Japón ha venido enfocando su asistencia en el desarrollo de la región oriental de El Salvador, y al mismo tiempo, otorga una gran importancia a la prevención de desastres, convirtiéndola en un pilar de la cooperación.

Por ejemplo, con respecto a las "personas", ha implementado en algunas comunidades el proyecto "BOSAI", en el que se transmite el conocimiento necesario para mitigar el impacto de los desastres naturales, y con respecto a la "infraestructura", ha brindado asistencia técnica y otorgado donaciones de maquinaria pesada y equipos, para seguir desarrollando una infraestructura sólida ante los desastres.

Japón continuará contribuyendo con los esfuerzos dirigidos a temas globales como los desastres naturales. Y a través de esos esfuerzos, desea poder corresponder a la amabilidad de todo el mundo, incluido el pueblo de El Salvador.

*Embajador de Japón.

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