Reparto de semilla y el Caballo de Troya

Según FUSADES, la entrega de paquetes agrícolas realizada por el MAG no ha sido remedio para incrementar la productividad y sacar de la pobreza a miles de productores de subsistencia. Abogando la fundación para que se haga una reforma al programa que permita focalizar a quien lo necesita y acompañarlo de asistencia técnica y acceso a tecnología.

La crítica de FUSADES reta al programa con la hipótesis de que si se deja de entregar los paquetes agrícolas, el productor va a seguir sembrando de todas maneras. A esta realidad se suma el hecho que muy poco de lo que se produce se monetariza y destina al mercado, debido a que es poca la semilla que se entrega, con el agravante que es semilla de baja producción.

A diferencia del enfoque de FUSADES, considero que este es el único programa "rentable" del MAG, debido a que recupera tributos en el mercado de maíz y por otra parte, logra abastecer de comida a la mayoría de la población, al guardar reserva en granos los pequeños productores.

Pero un cambio clave que debería tener el programa es hacer real el tema de asistencia en infraestructura de almacenamiento de post-cosecha, ya que al no contar con respuestas reales del Gobierno a esta situación los productores se ven obligados a sacar su producción en períodos desfavorables de precio y a echar a perder aproximadamente un 30 % de su cosecha por mal manejo post-cosecha.

Estoy de acuerdo que este programa no saca de la pobreza a miles de productores de subsistencia, pero hay que entender que el problema de fondo agrícola está en la estructura de la tenencia de tierra. Una estructura que impide optimizar el uso de este valioso y escaso recurso.

Otra realidad adversa es que el 71 % de los productores rondan los 50 años, haciendo prever este hallazgo demográfico que de no existir una política efectiva de apoyo los rendimientos y crecimientos de la producción, vistos en años recientes, no serán sostenibles a mediano plazo.

En ese marco, preocupa el contenido del Decreto Legislativo 198, publicado el 20 de diciembre 2012, que contiene las Disposiciones Especiales Transitorias de Fomento a la Producción de Semilla Certificada de Maíz y Semilla de Frijol, al observar que éste es incompatible con tratados internacionales ratificados por El Salvador.

Sorprendente es el primer artículo de este Decreto, que instruye de tajo que "únicamente podrá adquirirse semilla certificada de maíz y semilla de frijol, cuando provengan de productores salvadoreños y se cumplan con las especificaciones técnicas de calidad e inocuidad requeridas por el Ministerio".

Los paquetes agrícolas hasta hoy se han conformado de un 60 % de semilla nacional y un 40% de importada. Esta experiencia ha enseñado al agricultor sobre los rendimientos sobresalientes que se obtiene con semillas hibridas. El hecho de no incluirlas en los programas de paquetes agrícolas, por decreto 198, va a tener serias consecuencias productivas. Se está advirtiendo con tiempo.

Es conocido que la producción de semilla nacional es insuficiente para abastecer el programa de reparto de semilla. Y ese hecho explica por qué la relación de un 60 %/40 %.

Además de lacerar la productividad, en el 198 reporta una incompatibilidad constitucional con el CAFTA-DR, contraviniendo lo dispuesto sobre garantía de Trato Nacional y Acceso a Mercancías (Articulo 3.2). Además de ser incompatible con el GATT/94 (inciso 4, Artículo III sobre Trato Nacional en Materia de Tributación y de Reglamentaciones Interiores).

Preocupa la incertidumbre jurídica expresada en la discriminación a empresas con capital extranjero, para que participen en las compras que hará el MAG en detrimento de nuestra productividad. ¿Sera que Albalimentos recibirá favorcitos del Gobierno?

* Colaborador de El Diario de Hoy.

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