Qué alejados estamos para construir medios públicos en el país

El gobierno de Taiwán donó al gobierno salvadoreño unos 50 mil dólares para equipar la rimbombante Agencia Salvadoreña de Prensa (APS) que, según un comunicado de la Secretaría de Comunicación, "está actualmente en proceso de creación como parte del sistema de medios públicos o estatales" y que incluye, además, Canal 10 y Radio Nacional.

No me cabe la menor duda de la buena voluntad del gobierno de Taiwán al hacer este donativo, que contempla desde escritorios y mobiliario para sala de reuniones, hasta cámaras, grabadoras y computadoras, sobre todo después de la reforma del sistema informativo, que renovó a fondo el sistema de información y comunicación taiwanés. Sin embargo, no sé sí este equipo realmente ayudará a formar de manera profesional un verdadero sistema de medios públicos en El Salvador.

Y no es que tenga dudas porque se tomará "el modelo cubano", eminentemente vertical y estatal, controlado por el partido de gobierno, sino porque parece parte de una acción rocambolesca que no tiene ni asomo de que se quiera difundir información pública, más allá de la propaganda gubernamental.

Y es que los medios públicos, a diferencia de los privados o los comunitarios, tienen de base dos características: una, se trata de instrumentos de comunicación idóneos para que los ciudadanos pidan cuentas, sin tapujos de ningún tipo, y, otra, para que los servidores públicos rindan cuentas de su gestión.

Permítanme un detalle en este punto, cuando nos referimos a rendir cuentas no se trata de exponer los logros de su gestión, tratando de justificar su labor al frente de una institución, en todo caso esto es una parte, y tiene que ver también con los problemas y dificultades, los retos a enfrentar, los criterios y decisiones tomadas. Es mucho más completo que ponerse al frente de un auditorio, con las cámaras y los micrófonos del gobierno, para escuchar "todo lo bueno que ha hecho en su gestión".

Gerardo Lombardi, presidente de la junta directiva de la Asociación Latinoamericana de Educación Radiofónica (Aler), quien estuvo en el país en el Tercer Foro Latinoamericano: Medios Públicos, Institucionalización y Democracia, plantea que un medio público debe garantizar que la gente pueda expresar libremente sus opiniones sin ser restringida por algún tipo de interés; es más, sostiene que estos medios deberían abrir espacios para que la disidencia pueda expresar sus inconformidades con el gobierno de turno.

Para muestra un botón: Canal 10 y Radio Nacional, y algunos otros órganos de propaganda del gobierno como Transparencia, únicamente abren las cámaras y el micrófono a los funcionarios del actual gobierno para exponer "todos los logros alcanzados", olvidándose no sólo de los problemas y desafíos por vencer así como de las dificultades propias de una gestión donde hay problemas estructurales, de viejo cuño, que imposibilitan hacer los cambios planificados.

Un medio público serio y profesional, por ejemplo, debería de exponer a fondo y desde diversas puntos de vista, los problemas de caja del actual gobierno. ¿Por qué esto?, ¿cuáles son las consecuencias y cómo debería de solventarse esta dificultad a mediano y largo plazo? Esto incluye, entre otras cosas, recoger las molestias y problemas que se han causado a cientos de proveedores del Gobierno a quienes no se les cancela lo adeudado por la oficialidad desde hace tres, cuatro, cinco o más meses.

Un medio público serio, profesional es capaz de presentar y analizar las políticas públicas que se desarrollan, teniendo en cuenta a fondo no sólo lo que se quiere hacer, y por qué, sino también los problemas y dificultades que esto implica, incluso tomar en cuenta a los detractores que, sin duda, también tienen una palabra al respecto.

Pero esta es solamente una de las aristas del tema; hay otras más, por ejemplo entender la lógica sobre la propiedad de los medios y diferenciar los medios públicos que no se agotan en lo estatal, mucho menos en lo gubernamental; esto está claramente delineado en ejemplos de calidad mundial como lo son BBC de Londres o la RTV española, instituciones públicas, independientes, responsables, con lógica propia, amén de que llegue al poder uno u otro gobierno. ¡Que lejos estamos acá para desarrollar medios públicos serios y profesionales independientes del gobierno de turno!

*Editor Jefe de El Diario de Hoy.

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