El País y la foto

Se equivocó el prestigioso periódico español El País. Mejor dicho, hubo serias fallas en los procesos y el criterio utilizado para tomar la decisión de publicar en la edición impresa y en la electrónica, una supuesta foto de Hugo Chávez entubado. En cuanto se difundió la fotografía en la portada del rotativo en Internet --madrugada de jueves en Europa--, se activaron las redes sociales mostrando que no era el Sr. Chávez quien aparecía; circuló incluso el video de donde parecería proceder la imagen. Media hora estuvo en la web la referida foto. Con gran despliegue logístico, El País mandó a retirar los ejemplares que a esa hora de la madrugada habían sido distribuidos, lográndolo casi en su totalidad.

El prestigioso diario español intentó rectificar en cuanto se percató del grave error cometido, pero dada la naturaleza de la industria periodística, la influencia y el tamaño de El País, el daño estaba hecho: al Sr. Chávez y a sus familiares, pero también a lo más importante en los medios de comunicación: su credibilidad. El Gobierno venezolano a través de su ministro de Información, Ernesto Villegas, se refirió a lo acontecido como "vergonzosa página del periodismo mundial". Para él, más que una mala decisión editorial, la publicación es parte de una campaña. "Ni sus fotografías asquerosas, ni sus campañas sistemáticas van a lograr detener el avance del Presidente", sostuvo.

En esta era de la revolución tecnológica todos los medios de comunicación estamos más propensos que antes a cometer errores, tanto por la inmediatez de lo digital como por el acceso con el que ahora se "postea". Vi la foto en la edición digital de El País el miércoles a las 9 p.m., hora nuestra, y era una imagen impactante, no apta para publicación. Creo que en la decisión que tomaron los colegas españoles tuvo mucho que ver lo que, según ellos, habría sido la primera imagen del Sr. Chávez desde su operación el 11 de diciembre en La Habana, Cuba. El libro de estilo de El País dice que "las fotografías desagradables sólo se publicarán cuando añadan información".

Mi posición ante la enfermedad del Sr. Chávez la escribí en este espacio de opinión del pasado sábado 15 de diciembre, cuatro días después de su cuarta operación en La Habana. "Como sobreviviente de cáncer que soy --expresé--, mi empatía y solidaridad tanto para Hugo Chávez como para todos los que se encuentran luchando ante tan compleja enfermedad. Como cristiano, si es que estuviese acercándose la hora que a todos inexorablemente nos llegará, mi deseo es que se salve". El tema, entonces, no es la salud del paciente sino el manejo público tan errático que durante año y medio le han querido dar a la grave enfermedad del indiscutido líder de la revolución bolivariana.

En este sentido, artículos que con el tiempo se han venido confirmando como los de Emilli J. Blanco, corresponsal en Washington D.C. del periódico español ABC, han impactado.

El vacío informativo del Gobierno de Venezuela generó un mayor interés en la situación de un hombre tan protagónico como Hugo Chávez; pero también confusión y "rumorología".

Este mes han buscado corregir esa severa deficiencia que fue quedando en evidencia cuando empezó a reducir, gradualmente, sus apariciones públicas el Sr. Chávez. Del postoperatorio dijeron ayer sus voceros, "el Presidente está en pleno proceso de recuperación. Sin embargo, bueno, viene la batalla más compleja y más profunda contra la enfermedad".

Errar es de humanos, rectificar, de caballeros.

*Director Editorial de El Diario de Hoy.