OTROS EDITORIALES

Los malintencionados ilusionistas salvadoreños

Por Carlos Ponce* Martes, 25 de Diciembre de 2012

Contrario a lo que significaría el que bajen los homicidios, el 2012 ha sido el año más dañino para la seguridad pública de El Salvador. Quiero ser categórico en lo siguiente: si se ha dejado de cometer un tan solo asesinato, debemos de dar gracias a Dios y alegrarnos. Sólo las mentes más desviadas desearían un desfile de cadáveres resultantes de las agresiones letales de las pandillas.

Lo que más anhelamos los salvadoreños honestos es que nuestro país se convierta en un lugar que se caracterice por altos niveles de civilidad y que sea un ejemplo de convivencia pacífica. Los homicidios pueden haber bajado, pero el mecanismo que las autoridades han empleado para conseguirlo propició una aceleración en la evolución de los grupos pandilleros y alejó más a El Salvador del camino correcto para dejar de ser un paraíso para criminales, corruptos, vivianes y toda suerte de negocios ilícitos.

La negociación con las pandillas es un excelente engaño y quienes la promueven son unos destacados ilusionistas, expertos en crear realidades ficticias. Algunos señalan que comentarios como estos son demasiado severos y aventurados, pero es seguro que cambiarían de opinión, y hasta considerarían que son muy moderados, si analizaran el tema desde una perspectiva eminentemente técnica, objetiva y fría. Estoy más que convencido que la mayoría de salvadoreños coinciden con este punto de vista.

En otras latitudes, el cese de agresiones letales recíprocas entre pandillas rivales se ha dado en el contexto de una realización colectiva que la criminalidad visible y alarmante, es nociva para los negocios ilícitos. Las agrupaciones se dan cuenta que si dejan de cometer delitos visibles y violentos, dejarán de atraer la atención de la sociedad y las autoridades. Si dejan de causar miedo a la ciudadanía, ésta deja de presionar a las fuerzas del orden. Un problema invisible no existe y, por lo tanto, no tiene por qué ser atacado.

Richard y Carolyn Block, reconocidos estudiosos de la criminalidad, en una investigación de la delincuencia asociada con pandillas en Chicago, encontraron que en las zonas en las que operaban pandillas involucradas en la venta de narcóticos, se reportaban menos delitos en relación a los vecindarios dominados por pandillas involucradas en delitos menos lucrativos, con enfoque menos instrumental.

Los académicos explican que esta diferencia están vinculada a que pandillas rivales decidieron hacer las paces y definieron territorios de distribución de drogas para evitar choques, con la finalidad expresa de no atraer la atención de las autoridades y, de esa forma, no poner en peligro las ganancias de obtenidas por sus operaciones criminales.

La Comisión contra el Crimen de Chicago, organización sin fines de lucro que opera desde 1919, periódicamente publica un reporte titulado The Gang Book (El Libro de Pandillas), en el que detalla la historia y recientes acontecimientos de las pandillas que reportan actividad en Chicago. Los relatos plasmados allí explican cómo tristemente célebres pandillas como los Vice Lords, Black Gangster Disciples y Latin Kings, han estado involucradas en treguas con enemigos acérrimos por el bien de sus negocios ilícitos, incluso hasta incursionando juntos en nuevos patrones criminales.

Ejemplos sobre cómo un cese de hostilidades entre pandillas rivales es sólo una ilusión, diseñada para encubrir algo más dañino y peligroso, sobran en estudios y libros de texto de criminología. Los pandilleros que de verdad se han arrepentido de su estilo de vida criminal, renuncian a su agrupación, ya que saben que ésta estuvo, está y siempre estará asociada con el mal y el delito, ya que forma parte de algo mucho más grande que opera en diferentes países o regiones.

Aunque el 2013 no pinta nada bien para la seguridad pública de El Salvador, esperemos que algo extraordinario saque del presente rumbo las cosas y las encauce por el camino del bien.

*Máster en Criminología

y Ciencias Policíacas.

@cponce_sv

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