Le guste o no le guste a quien sea

Por Rolando Alvarenga* Miércoles, 5 de Diciembre de 2012

Célebre frase ocupada por el presidente Funes, al inaugurar la ex Diego de Holguin, hoy monseñor Romero. "Le guste o no le guste a quien sea", dijo el mandatario en un tono desafiante. ¿Fue prepotencia, arrogancia o sólo una manera de expresarse? Como bien dice un comentarista deportivo: "vaya usted a saber". El hecho es que no nos sorprende, pues estamos acostumbrados a esos ex -abruptos. Lo interesante es cómo esa frase se puso de moda, especialmente en las redes sociales.

Pues lo cierto es, que le guste o no le guste al presidente, nuestro país es el de menor crecimiento económico en toda Latinoamérica y eso debería preocuparnos. Panamá crecerá al 7.2 % y nosotros con suerte llegaremos al 1%. Asimismo hemos retrocedido más de veinticuatro puestos en los índices de competitividad mundial y la inversión extranjera no está viniendo a nuestro país por la falta de confianza en el actual Gobierno y la inestabilidad político institucional que vivimos a diario. ¡Hoy resulta que hasta Nicaragua con su Gobierno sandinista nos supera!

Con este Gobierno es una realidad que aumenta el subempleo y también la pobreza, según indicadores oficiales. El país está hoy más endeudado, aumenta la canasta básica y hay más impuestos. ¿Cuál es el rumbo? ¿Más prestamos? Cuando falta año y medio para finalizar su gestión este Gobierno ya endeudó al país con tres mil millones de dólares, lo cual equivale a 2.5 millones diarios.

Le guste o no le guste al presidente es una realidad que ha habido un retroceso en la educación. El exministro Sánchez Cerén debería explicarnos por qué ha bajado la matricula en educación pública y por qué ha disminuido la asistencia a las escuelas. También por qué ha disminuido tanto el promedio en las calificaciones de la PAES y por qué los mareros siguen acechando nuestros centros escolares y no hay quién los proteja. Parece que sólo hay protección para los pandilleros y sus posibles municipios santuarios.

El presidente Funes dijo cuando tomó posesión de su cargo: "no más unidades ni hospitales sin medicinas. Los hospitales tendrán el cuadro básico de medicamentos". Esa frase contrasta enormemente con la realidad que los medios de comunicación informan diariamente. Es impactante que en algunos hospitales han ocupado bolsas plásticas en lugar de guantes quirúrgicos. Y la falta de medicinas ni hablar. Todo eso debería darle vergüenza a nuestras autoridades de Salud Publica.

Nuestra población vive una situación de indefensión y de inseguridad publica. Las pandillas mantienen en zozobra a muchas comunidades con las extorsiones a la orden del día. Hay más desparecidos y se encuentran cementerios clandestinos con cadáveres de jóvenes en su mayoría. Pero el colmo será si el Gobierno llega a apoyar la petición de derogatoria de la Ley Anti-pandillas. ¿Entonces en manos de quién estamos?

No podemos dejar de mencionar la famosa caravana de la muerte. Hoy parecería que es delito no apartarse con rapidez, cuando se avecina la caravana de motorizados que custodian al presidente. Fue penoso ver la paliza que le dieron al expresidente de Anda por obstaculizar el paso de la caravana de la muerte, pero más vergonzoso fue el comunicado de Casa Presidencial y las mismas palabras del presidente, justificando y minimizando tal abuso.

Le guste o no le guste al presidente, este ha sido el Gobierno de la confrontación, de la prepotencia, de la arrogancia y del incumplimiento de promesas de campaña. Se han equivocado mucho, pero no por ignorancia sino que por incapacidad. Afortunadamente para el pueblo salvadoreño, sólo es cuestión de tiempo, pues los que votaron de buena fe por el cambio en el 2009, sin lugar a dudas que rectificarán en el 2014.

* Colaborador de El Diario de Hoy.

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