OTROS EDITORIALES

El papel se nos está muriendo

Por Marvin Galeas * Miércoles, 5 de Diciembre de 2012

Cuando hace poco menos de dos décadas mi hija Marcelita, entonces de 5 años, no supo cómo marcar un número en el teléfono fijo de la casa de mi papá, tuve el presagio que toda una era estaba terminando. La niña, que ya sabía hacer llamadas presionando los botones del teléfono de mi casa, se desconcertó por completo ante el disco giratorio del teléfono que yacía, negro como un ataúd, en una mesita de esquina, al lado de su fiel compañero de toda la vida: un grueso directorio telefónico.

Ambos, el teléfono con el disco plateado giratorio y el directorio de papel estaban, así lo sentí, condenados a muerte. Hasta hace muy poco el celular era, aparte de un aparato móvil para hacer y recibir llamadas en cualquier momento y en cualquier parte, todo un "status symbol". El portador, pocos entonces, tenía una buena posición social y económica o al menos eso parecía.

Poco a poco, como tenía que ocurrir, el aparatito se fue masificando. A estas alturas lo raro es encontrar a alguien que no tenga uno. Hay vainas de machete que traen incorporado un estuche, del mismo cuero, para blackberry. Yo las he visto. La línea fija se ve cada vez más como cosa de la célebre familia Picapiedra. Sobreviven todavía por los "paquetes" que meten las compañías telefónicas o por tradición, pero ya no por necesidad.

Y con los celulares se masificó también la posibilidad de tener acceso a Internet, desde cualquier lugar en cualquier momento. Es decir de comunicarse de forma instantánea de manera local y global. Ya no hay que esperar a llegar a casa o la oficina para poder revisar o despachar correspondencia, leer el periódico y sus últimas actualizaciones. Ya no es necesario arrancar un papelito para un mensajito urgente a alguien en una reunión. Basta con mandarle un mensaje por el celular.

Las computadoras, el Internet, y sus millones de hijitos desparramados en millones de manos en todo el mundo: los celulares, están matando al papel de manera sostenida e inexorable. Cada vez son más los diarios y revistas que están cerrando sus ediciones de papel para quedarse sólo con las versiones digitales. Y es que cada vez son más las personas que prefieren ver las pantallas que el viejo, arrugado y querido papel.

Y no es para menos. Las versiones digitales de los diarios de papel son generalmente gratis. Las noticias se están actualizando a cada instante, con video y audio incluido. Uno tiene la sensación frente a un diario de papel que está leyendo algo que ya sabe. Y lo más importante los anunciantes están viendo cada vez con mayor interés la publicidad en los medios virtuales.

Esta larga procesión para enterrar al viejo, arrugado y querido papel terminará cuando los dispositivos móviles electrónicos de lectura, no sólo de diarios y revistas, sino de libros, estén tan masificados como los teléfonos celulares. Y por ese camino vamos.

El profesor estadounidense Philip Meyer, vaticinó en 2005 que el último diario de papel morirá en 2043. Hoy todos dicen que era muy optimista. Si tomamos en cuenta que un lector digital, puede resultar intrínsecamente más barato que un directorio de teléfono, a los diarios, revistas y libros de papel les queda poca vida.

Igual suerte correrán los cuadernos, las libretas y la papelería de oficina. Y esos se llevarán de encuentro a la tinta y al grafito. Quizá podamos ver dentro de unos años a los niños asistiendo a clases con dispositivos electrónicos flexibles para leer y escribir.

El libro electrónico o e-book está ganando cada vez más terreno. Hay muchas ventajas sobre el papel: Los lectores electrónicos pueden almacenar enormes cantidades de libros. La luz de la pantalla no daña los ojos, el tamaño de la letra se adecúa a las necesidades de cada lector y los libros son mucho más baratos. El viejo, arrugado y querido papel se nos muere y no deja de darme cierta nostalgia.

(A propósito: mi libro Crónicas de Guerra ya está disponible como libro electrónico en Amazon.com)

*Columnista de El Diario de Hoy.

marvingaleas@grupo5.com.sv

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