Gobierno, padres de familia y educación

Los padres buscan la felicidad de los hijos pero muchas veces se comete el grave error de darles o hacer todo lo que ellos desean para lograrlo. Desafortunadamente, al acostumbrarlos a mandar a sus padres, querrán hacerlo también con los demás. Al no conseguirlo serán infelices, egoístas, ser agresivos o convertirse en "bullies". Por el contrario, si no se les da gusto en todo, siendo padres responsables, poniendo disciplina con cariño, aprenderán a ser felices siendo generosos, solidarios dándose a los demás, renunciando con motivación a caprichos o pasiones.

Darles todo el dinero que piden es muy peligroso, puesto que lo gastarán en cosas innecesarias y al crecer lo gastarán en vicios. Tenerlos cortos de dinero evitará que se metan en líos y a tener autocontrol.

Para algunos padres es más fácil decir sí a todo, para no tener que dedicarles tiempo, pero en vez de educar, les hacen daño y las secuelas se irán incrementando con la edad. La mejor inversión para los padres es hablar con sus hijos, compartir sus preocupaciones y alegrías, sino buscarán con quién hacerlo, exponiéndose a recibir consejos equivocados que pueden confundirlos.

Se ha comprobado que resulta muy beneficioso para la estabilidad y autoestima de los hijos, tener el hábito de sentarse y compartir en familia por lo menos una comida al día. Una relación de respeto y cariño entre los esposos les ayudará a aprender a amar y a relacionarse correctamente con el sexo opuesto.

Educando la voluntad de los hijos los hará felices y libres. Educar en libertad es enseñar a escoger el bien para no ser esclavos de sus egoísmos, caprichos o pasiones.

Muchos gobernantes y maestros lamentablemente no comprenden esto y creen imposible promover el autodominio, la abstinencia y la fidelidad frente a la pandemia del sida y otras enfermedades de transmisión sexual (ETS), insistiendo en programas fracasados. Repetir una acción que se ha demostrado a través del tiempo que ha incrementado el problema es insólito y absurdo. Este error sigue cobrando millones de vidas, sin embargo caen en la trampa del negocio del condón y control de la natalidad.

Al expresar esto seguramente vendrán ataques tildando este artículo de "religioso", "radical", "cavernícola", etc. Dejando la religión a un lado, veamos los hechos comprobables:

Uganda ha promovido normas de vida sexual sanas, logrando exitosamente reducir estos problemas en la población. El presidente del Instituto Europeo de Marketing, Clemente Ferrer, informó que el presidente de Kenia declaró --según el corresponsal de la BBC en Africa Oriental--, que ante la amenaza del sida, para la supervivencia del país, el Gobierno no impulsaría el uso de condones porque favorecían el desarrollo de la epidemia, provocando la muerte de más de 700.000 personas en Kenia.

El Senado de Nueva Jersey, en EE.UU., aprobó una ley que exige a profesores que hagan hincapié en la abstinencia como único método totalmente fiable para evitar el sida y ETS. El presidente del Consejo de Investigación Familiar de Nueva York afirma que "promover programas de abstinencia significa tener fe en los jóvenes, mientras que los programas anticonceptivos significan esperar lo peor de ellos".

El Gobierno de China prohibió la publicidad de condones tras la difusión de un anuncio televisivo sobre el sida. Las acciones para la prevención del sida, según la cumbre mundial de los Ministros de Sanidad, deben respetar: "Los valores humanos y espirituales" y debe proteger: "Los derechos humanos y la dignidad de la persona".

Es alentador que otros gobernantes están imitando programas que funcionan. Ojalá nuestro país no sirva a intereses mezquinos sino luche por solucionar verdaderamente estos problemas.

*Columnista de El Diario de Hoy.