Twitter: luces y sombras

Desde que aparecieron las redes sociales las formas de comunicarnos y de percibir la realidad ya no serán las mismas. El mundo se encogió más y los desaparecidos aparecieron, con sus rostros y datos, desde el lanzamiento de facebook. Youtube puso en la palma de la mano la posibilidad de mirar, en cualquier lugar, cualquier cosa. Pero es probable que sea Twitter la más potente de estas aplicaciones. La de menos grasa.

Los tuiteros, más de 200 millones en todo el mundo, lanzan diariamente más de 65 millones de mensajes de todo tipo. Los hay para todos los gustos, desde los más intrascendentes al estilo de "Con mi hermanita comprando ropa", pasando por frases célebres hasta verdaderos mini editoriales sobre diversos temas. La exigencia draconiana de los 140 caracteres o menos, para escribir los tweets, ha aguzado el ingenio.

Un endeudado hasta la coronilla escribió desesperado: "Si los sentimientos valen más que el dinero, ¿por qué no podemos pagar nuestras deudas con abrazos?" En cierto modo twitter obliga a la frase corta, contundente, en la gran tradición de los letreros de baños públicos como aquel clásico "no pujes tanto que los políticos salen solos", pero también se encuentran frases de cierto aire literario como éste: "Recuerda María que una vez me arropé en los despojos de un te quiero".

Las redes sociales como todo en la vida tienen su luz y su sombra, pueden ser de alta utilidad para el bien, como un terrible instrumento de destrucción. Ilustro lo anterior con dos historias de la vida real.

Las sombras: el domingo pasado un adolescente tuvo un accidente en la avenida Jerusalén. La prensa televisiva acudió a la cobertura. Los papás del joven llegaron también. Unos querían filmarlo todo y los otros no lo permitían. Lo que comenzó con una discusión, como cualquier otra, terminó con una gresca que incluyó insultos, retos y hasta un, muy condenable, golpe en el rostro a una periodista por parte del accidentado.

El hecho causó una verdadera conmoción en las redes sociales, más por morbo y sed de linchamiento colectivo que por ser noticia relevante. Ciertamente la actitud del muchacho es reprobable. La falta de autocontrol de sus padres, tampoco ayudó mucho, aunque hay que recordar que estaban en un momento de alta tensión: había un hijo accidentado y había prensa.

Tampoco me gustó la actitud del canal de televisión. Y menos, la cruel reacción de sarcasmo a través de las redes sociales, que por cierto comenzó con un pequeño tweet y un enlace hacia el video tomado por los periodistas. A las frases de condena entendibles, se unieron el chiste cruel y la burla despiadada. Cualquiera se autodenominó juez y bajó el pulgar para semejante linchamiento social. Demasiado castigo.

Voy a las luces: en España, el Real Oviedo, que algún tiempo estuvo en la liga mayor con el conocido Milovan Djoric como una de sus estrellas, estaba a punto de desaparecer por la crisis económica. Un periodista británico de nombre Sid Lowe, le cogió cariño a ese equipo, ahora, de segunda B, mientras estudiaba una doctorado en Oviedo, capital de Asturias.

Dispuesto a hacer algo, Lowe escribió un tweet, pidiendo ayuda para el empobrecido equipo. De inmediato respondió la acomodada comunidad asturiana residente en México, comprando acciones del club. El Real Madrid compró cien mil euros en acciones y lo mismo hicieron varios empresarios británicos y de otros países europeos. En dos semanas El Oviedo se volvió en un club con más dinero que más de la mitad de los que figuran en la liga de las estrellas y ya comenzaron a soñar con el ascenso. La chispa que encendió esa solidaridad fue un tweet.

Luces y sombras. Las redes sociales pueden construir y también destruir con la misma intensidad. A propósito de Twitter un verso de un poema de Roque Dalton, hubiese sido en estos días uno de los más hermosos tweet jamás escritos: "Hace frío sin ti, pero se vive".

*Columnista de El Diario de Hoy.

marvingaleas@grupo5.com.sv

@Marvingaleas

Utilizamos cookies propias y de terceros para optimizar el rendimiento, mejorar la experiencia de navegación y ofrecer contenidos y publicidad de interés. Al continuar con la navegación entendemos que acepta el uso de cookies. Más información.