El factor clave

Por José María Sifontes* Viernes, 9 de Noviembre de 2012

Está muy claro que uno de los factores más importantes para salir del estancamiento social y mejorar la economía es la educación. Sin una población adecuadamente instruida todos los otros elementos que influyen en el desarrollo económico se entorpecen o bloquean. Las oportunidades se pierden, desaparece el valor agregado y se retrocede a una economía de subsistencia en la cual lo único que se puede ofrecer es mano de obra barata y productos primarios.

El mundo avanza y las demandas cambian. Es necesario que la educación se ponga en sintonía con lo que hoy se requiere. Y es ya evidente que los movimientos se dirigen hacia la ciencia y la tecnología. Es por ello que los países que prevén esta realidad van dirigiendo sus esfuerzos en mejorar sus programas educativos en estas áreas, enfocando sus metas especialmente en aumentar el nivel de desempeño en matemáticas y ciencias e incentivando a sus jóvenes a escoger disciplinas que estén acordes con los tiempos y en las que tendrán más oportunidades.

En el panorama mundial existen países que están haciendo muy bien su tarea, otros que están retrasados pero que se dirigen en la dirección correcta, y otros que pareciera que aún no se dan cuenta hacia dónde se dirige el mundo. Taiwán, Singapur y los países nórdicos encabezan la lista de las naciones en las cuales sus estudiantes tienen mejor desempeño en matemáticas y ciencias (y es natural que sus perspectivas de desarrollo económico sean envidiables). Los Estados Unidos, puntero en el desarrollo tecnológico y con el mejor sistema educativo superior, a nivel de escolares se encuentran en un nivel intermedio. No obstante se proyectan iniciativas que a corto plazo cubrirán la brecha. Latinoamérica aún se encuentra a la zaga; sin embargo algunos países ya comenzaron a reaccionar.

¿Y El Salvador? Nuestra ubicación está lejos de ser aceptable pero lamentarse no sirve de nada. Lo que conviene es tomar consciencia de la situación y revisar por dónde podemos comenzar. Las rutas ya están trazadas y lo que corresponde es observar y seguir lo que otros están haciendo bien.

De acuerdo a las investigaciones la variable más importante para mejorar el nivel educativo de los escolares es contar con buenos maestros. Un buen maestro sobrepasa en efectividad otros elementos como el estrato social, el currículo escolar, el tamaño de clase, la ubicación de la escuela y el nivel educativo de los padres. Pero los buenos maestros no son producto de la casualidad, deben también formarse. Este punto es crucial pues existe un gran cúmulo de evidencia que indica que la clave para mejorar el nivel de rendimiento de los escolares es que el maestro domine las materias que enseña. Un maestro de matemáticas, por ejemplo, es más eficaz si cuenta con estudios superiores en el área. Esto, de acuerdo a los estudios, es más determinante que otros factores personales o académicos. La vocación es importante pero no suficiente.

En un país con recursos muy limitados debe pensarse muy bien dónde se van a colocar. Y la experiencia internacional indica que la mejor apuesta es invertir en los maestros. Los seres humanos funcionan en base a incentivos, y la búsqueda de formas de cómo incentivar a los maestros en cuanto a su preparación y desempeño es clave. Un maestro motivado, que domine bien las materias que enseña y que cuente con los recursos esenciales hace un mundo de diferencia.

*Médico Psiquiatra.

Columnista de El Diario de Hoy.

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