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Lo que detesta el electorado no fanático
(1) Prometer y no cumplir, superficialidad, confrontación violenta, pinta y pega, insulto a la inteligencia, falta de caballerosidad, mala fe para desprestigiar al adversario, triunfalismo de pacotilla, negocios turbios a espaldas de la gente, economía de "cabuya de puro" (ahorrar en tortillas pero comprar vehículos nuevos innecesarios), compra de votos con "platos de lentejas" en lugar de impulsar un vigoroso desarrollo social y económico que beneficie a todos. Nueva clase política lujosa en un país pobre y ocurrencia de tantos yerros como si los asesores del Gobierno estuvieran en vacación permanente. (2) "Zafarse" ante señalamientos técnicos y manía de minimizar los asuntos a conveniencia. En economía, por ejemplo, las observaciones fundamentadas en datos del BCR y parámetros internacionales que no dejan dudas sobre el retroceso del país, casi se les confiere categoría de ataque al Gobierno y conspiración de la derecha.
(3) No asumir responsabilidades y echar la culpa a los gobiernos anteriores, aun cuando en el pasado ningún Gobierno de derecha se endeudó tanto como lo ha hecho la actual administración en tres años, con beneficios a la población magros y discutibles. (4) Desplantes de gobernantes que no aprendieron a controlar sus emociones, pensar con la cabeza fría y mantener el buen sentido en su sitio.
(5) Prácticas reñidas con la ética como nombrar comisiones para "investigar" funcionarios a la usanza de la Alemania nazi. En esos tiempos la Gestapo se encargaba de "investigar" y por supuesto inventar patrañas a funcionarios desafectos al Fürer, para desprestigiarlos y justificar su remoción. Ordenar la no publicación en el Diario Oficial de las resoluciones de la Sala.
(6) Malacrianza de algunos políticos en boga, a tal grado que llamó la atención de un exdiputado que los exhortó a no olvidar los modales, ya que seguramente se percató que en ellos la palabra caballero no siempre calza como un guante. (7) La doble moral y el correspondiente doble discurso, lo que antes era una herejía y una acción deplorable, ahora es una acción justificada, fundamentada en que "siempre se ha hecho así y ahora nos toca a nosotros".
(8) La austeridad del diente al labio y el manejo antojadizo de las prioridades. Por un lado se consumen miles y miles de dólares en bocadillos y refrescos para los diputados, seguros médicos, pasajes y viáticos y por otro lado los hospitales de la red pública pasan grandes dificultades para funcionar a causa de suministros insuficientes.
(9) Falta de voluntad y sobre todo de valentía para enfrentar los grandes problemas del país como la inseguridad y la violencia, la precaria salud mental de la población, el calamitoso transporte publico, la destrucción de los recursos naturales y contaminación ambiental, etc., y el escandaloso crecimiento de la burocracia estatal, se dice que hay cerca de 18,000 plazas nuevas, sin que ello se refleje en mejoras en los servicios. (10) El prometer la "meritocracia" y no cumplirla, en la que la militancia, el compadrazgo, conveniencia y apadrinamiento están por encima de la idoneidad, capacidad, honradez y experiencia y (11) El encubrimiento de funcionarios alcohólicos, violentos e involucrados en diversos tipos de delitos.
*Dr. en Medicina.
Colaborador de El Diario de Hoy.
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