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Once años después
Parecía ser un sobrio aniversario de los ataques terroristas a Nueva York y Washington D.C. del 11 de septiembre de 2001, fecha que se recuerda con dolor y con respeto a las casi tres mil víctimas que de manera tan injusta murieron producto de los infames atentados. En el otro lado del mundo, mientras tanto, enardecidos manifestantes entraron por la fuerza al consulado estadounidense en Bengasi, Libia.
El origen de la furia desatada en el mundo musulmán: un desafortunado video subido a youtube, que se burla de la fe de quienes profesan esa religión. Como resultado de la incursión al consulado murieron el embajador de los Estados Unidos en Libia y tres de sus acompañantes. Las imágenes televisivas de lo acontecido desde el martes hasta acá me han remontado a hace más de treinta años, cuando viví en los Estados Unidos la época de la crisis de los rehenes en Irán. ¡Vaya época!
Por encontrarse los Estados Unidos en este momento en plena campaña electoral, el tema de la política exterior --y por qué no decirlo, de la seguridad nacional-- vuelve a estar sobre el tapete de la discusión pública en un momento en que el candidato opositor, Mitt Romney, intentaba hacer del estado de la economía el tema dominante en la campaña, mientras el presidente Barack Obama ha venido buscando enfocarla en los programas sociales, en especial en la reforma de salud.
Los trágicos sucesos de esta semana en el mundo musulmán ocurren en el momento en que muestran con claridad las encuestas que salió mejor librado de las convenciones el actual inquilino de la Casa Blanca que el candidato opositor, pues los resultados de ayer presentados por Fox News precisan que en estados indecisos claves como Florida, Ohio y Virginia, el presidente le ha tomado ventaja a su contendiente político. Falta un tanto menos de dos meses para la elección.
Once años después de los ataques terroristas a Nueva York y Washington D.C., el mundo parecería empezar a ser ahora un lugar más seguro pues en el contexto de la guerra global contra el terrorismo la cooperación internacional, digamos en materia de inteligencia, aparenta estar mejor coordinada y haberse vuelto más eficiente. Las guerras de Irak y Afganistán, a pesar de su costo en vidas humanas y en recursos, han hecho mella en estructuras de apoyo a las redes del terrorismo internacional, tal como por ejemplo ha sucedido con los talibanes.
Ojalá que merme la temperatura en el otro lado del mundo, porque a pesar de lo frágil que sea ahí la situación imperante, como lo muestra lo sucedido esta semana, la verdad es que mucho es lo que se ha venido logrando con la transición que en gran parte ha significado la Primavera Árabe. Nuevos gobiernos han surgido producto de elecciones libres, y hay gobiernos de transición orientados también hacia ese mismo fin. ¿Cuándo antes había sucedido esto a manera de proceso, en esa amplia región del mundo?
El tema económico es muy importante e influye mucho en los procesos electorales, como se ha visto en Gran Bretaña, España y Francia, para citar algunos ejemplos de la actual coyuntura que vivimos. De hecho, es el tema que más suele influir en una elección, toda vez que sea bien planteado y no esté en riesgo la cabeza de cada quien o la de su familia. Once años después de los atentados terroristas a Nueva York y Washington D.C., el mundo puede y debe ser un lugar más seguro para la convivencia humana. ¡Ojalá sea así!
*Director Editorial de El Diario de Hoy.
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