-
Escándalos: "cortina de humo" para tapar horrores
Nota del día
- Desinversión en patrimonio natural
es igual
a destrucción
Por Juan Marco Alvarez Gallardo*
- Centros Supérate a competencia mundial
Por Juan Valiente*
- Misiva a Sergio Rodríguez Ávila
Por Federico Hernández Aguilar*

El Ministerio paranoico
En los últimos días, se han perpetrado graves crímenes que han conllevado serios cuestionamientos a la principal apuesta del Ministro de Justicia y Seguridad Pública, David Munguía Payés: negociar con las pandillas. Por ejemplo, se han registrado homicidios en contra de agentes policiales en los departamentos de Santa Ana, Sonsonate y Usulután, el asesinato de dos adultos mayores que fueron encontrados con inequívocas señales de tortura dentro de su negocio, la extorsión de más de veinte escuelas por un interno recluido en un centro penitenciario y la localización de los cadáveres de personas reportadas anteriormente como desaparecidas.
El funcionario se ha empeñado en defender con vehemencia la negociación con pandilleros, pero tratando de distanciarse del tema en situaciones negativas y apropiarse de él en contextos favorables. Los reclamos ciudadanos en las redes sociales traen a colación las respuestas del Ministro Munguía ante los cuestionamientos a su oscura iniciativa.
La defensa férrea y excesiva de los acuerdos con pandillas ha llevado a Munguía a brindar declaraciones irresponsables, infundadas e insensibles. Ante la denuncia pública de la extorsión de un centro educativo católico, por ejemplo, el Ministro rápidamente se anticipó a los resultados investigativos y, de forma imprudente, sugirió que el caso se podría tratar de una broma. Sin embargo, las indagaciones posteriormente arrojaron que el responsable de ese y otros diecinueve incidentes similares era un interno recluido en el Centro Penal de Mariona, un presidio que en teoría estaba adherido a un acuerdo similar al alcanzado con las pandillas, publicitado ampliamente en los medios de comunicación.
En varios casos Munguía también ha tratado de minimizar el impacto de homicidios graves, sugiriendo que los ultimados eran miembros de pandillas o tenían alguna vinculación con esas estructuras. El caso de los cinco estudiantes asesinados en Santa Tecla y la destacada atleta adolescente que fue ultimada en San Vicente, ilustran perfectamente este tipo de abordaje mediático.
La inamovible defensa de la negociación llevó a que esta semana Munguía culpara a los medios de comunicación de contribuir de manera irresponsable a propiciar los cuestionamientos de la ciudadanía sobre la negociación con pandillas y a que argumentara que hay muchas personas que están "cruzando los dedos" para que la negociación con pandillas fracase. El compromiso del Ministro con su peligroso experimento, lo ha llevado a un estado paranoico que lo ha hecho pensar que los que no estamos de acuerdo con la negociación tenemos un interés particular por el cual queremos que su gestión no sea exitosa.
Estoy seguro que esto no es así, ya que todos queremos un país seguro. Muchos aplaudimos cuando cambiaron a Manuel Melgar y su equipo, ya que consideramos que los intereses políticos-ideológicos ya no iban a sobreponerse a los criterios técnicos en el combate de la criminalidad y, consecuentemente, solicitamos el apoyo colectivo y un voto de confianza para la gestión de los nuevos titulares. No obstante, la maniobra oscura de negociar con pandilleros nos tomó por sorpresa y desilusionó, pero despertó al mismo tiempo nuevamente un sentimiento de responsabilidad patriótica por señalar los peligros del rumbo por el cual nos llevan las políticas de Munguía.
Somos varios los que, ante los medios de comunicación, hemos opinado en contra de la negociación con pandillas, desde jefes y agentes policiales hasta actores sociales que en el pasado han sido criticados por su favorecimiento de un abordaje más preventivo que represivo de las pandillas, como el Procurador para la Defensa de los Derechos Humanos, Oscar Luna. Es necesario que el Ministro dé un paso hacia atrás y, con mente fría y una perspectiva objetiva, evalúe continuar o no con la negociación pandillera. A medida se avanza y se profundiza en este experimento le será más difícil salirse.
*Máster en Criminología
y Ciencias Policíacas.
Twitter:@cponce_sv
EL DIARIO DE HOY NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS COMENTARIOS DE SUS COLABORADORES
