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Somos como manejamos
Una vez me hicieron la observación, que cuando señalas a alguien con el dedo, tenemos tres dedos señalándonos. Es decir, muchas veces criticamos a los demás y nos olvidamos de nuestras acciones. Esto es similar a exigir derechos pero no cumplir con nuestras obligaciones. En otras palabras, nos convertimos en hipócritas.
Un ejemplo donde podemos ver esto a diario es en las constantes pláticas que tenemos lo salvadoreños, donde criticamos a los políticos. Quiero aclarar que en ningún momento estoy justificando la actitud de algunos de ellos, que muchas veces son completamente reprochables, pero tampoco podemos liberarnos de responsabilidad, ya que la única manera que realmente pudiéramos hacerlo sería predicando con el ejemplo.
Los salvadoreños criticamos a los políticos que siempre tienen todo atrasado, no avanzan, y algunos proyectos resultan ser deficientes por dejar su análisis a último momento. De la misma manera, los salvadoreños dejamos el pago de la matrícula de nuestro carro hasta el último día del mes, atrasándonos y mal utilizando nuestro tiempo al tener que esperar en grandes colas.
Acusamos a los políticos de ser corruptos, pero todos conocemos a un salvadoreño que ha recurrido a pagarles una "mordida" a policías para liberarse de una multa por algún acto ilegal mientras manejaba. Siempre criticamos a los políticos por no seguir los procesos que dictan las leyes, como una dispensa de trámites o madrugón en la Asamblea Legislativa, sin embargo todos los días nos encontramos a carros cruzándose la línea amarilla, pitando la "vieja" o adelantándose en una trabazón por medio del carril auxiliar. Damos tan mal ejemplo que tuvieron que poner hasta unos postes realmente ridículos en la Avenida Jerusalén en San Salvador para evitar este problema.
Decimos que los políticos hacen lo que quieren y peor aún, aceptamos el hecho que hagan lo que quieran y a la misma vez no tengan consecuencias al respecto. Sin embargo, estamos dispuestos a parar o estacionar nuestros carros donde queramos, sin importar que afectemos el tráfico en la calle que estemos transitando.
La Asamblea Legislativa tiene docenas de reportes por parte de mujeres que la conforman, que declaran haber sido víctimas de algún tipo de abuso sexual por parte de sus compañeros. A la misma vez, no hace falta el busero, peatón o cualquiera que vaya manejando, que ante la presencia de una mujer le silbe o grite comentarios obscenos, sin importar que esté enfrente de su familia. Incluso, cuántas mujeres no reportarían que han sido víctimas de algún tipo de abusos, mientras van transportándose en los buses.
Acusamos a los políticos de estar mal preparados y de ser incapaces para la situación que está pasando nuestro país. Sin embargo, cuántos salvadoreños manejan todos los días con llantas completamente lisas, mal preparados ante alguna situación donde se podría poner incluso en peligro la vida de las personas que lo acompañen.
Los políticos nuestros muchas veces son mal educados, impacientes y con poca voluntad de negociar para encontrar el bienestar de todos. Pero si algo se ocupa en las calles de nuestro país es el "pito". Estamos dispuestos a pitar tanto para incomodar al de enfrente de tal manera que se comienza a ocasionar un caos vehicular para todos y malestar al prójimo.
Los salvadoreños mientras manejamos vamos mal preparados, manejamos a la ofensiva, insultamos a los demás, estamos dispuestos a provocar caos vehicular para todos con tal de uno pasar más rápido. Puedo continuar con la lista pero estoy seguro que ustedes tendrán varios otros ejemplos. Increíble, realmente somos como manejamos.
* Lic. en Economía.
Columnista de El Diario de Hoy.
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