OTROS EDITORIALES

Un consejo para el Ministro de Justicia y Seguridad Pública

Por Carlos Ponce* Martes, 7 de Agosto de 2012

En este espacio, he reiterado con mucha frecuencia la fragilidad y el peligro que conlleva negociar con las pandillas. Mis advertencias incomodan a quienes apoyan esta principal apuesta del aparato de seguridad gubernamental, quienes utilizan argumentos débiles para defenderla. Esto ha llevado a que progresivamente dejen a un lado el debate y se dediquen a insultar y descalificar a los que disentimos con su postura.

¿Por qué es tan importante que todos aprobemos la negociación entre el gobierno y estructuras criminales? Parte de la respuesta es que el gabinete de seguridad sabe que es una estrategia perdedora, destinada al fracaso. Conocen muy bien las catastróficas consecuencias derivadas de abordajes similares en otros países y, por lo tanto, buscan el acompañamiento ciudadano para distribuir la responsabilidad moral. Así cuando sean evidentes y palpables las consecuencias de la negociación, el Estado no sea percibido como el único culpable.

No obstante, es difícil lograr que la ciudadanía acepte algo tan oscuro, especialmente considerando la actitud punitiva que prevalece en los países latinoamericanos asediados por altos índices delincuenciales (algo que el actual Ministro de Justicia y Seguridad Pública logró explotar mediáticamente durante los últimos años). La negociación entre el Gobierno y las pandillas por eso se pretendía hacer de forma secreta, paralelamente manteniendo un discurso oficial de combate frontal contra la criminalidad.

Los reportajes periodísticos que pusieron al descubierto el peligroso abordaje gubernamental obligaron a que las autoridades diseñaran una estrategia orientada a venderlo, que involucró procurar el apoyo de Monseñor Fabio Colindres y reclutar a un exguerrillero-político y generadores de opinión. El Obispo castrense aseguró en una misa celebrada dentro de un centro penitenciario que solamente éramos "cuatro gatos" los que estábamos en contra del pacto pandillero, pero es evidente que no es así, son unas cuantas las personas que tienen un interés muy particular que los lleva a apoyar la negociación entre el Gobierno y las pandillas.

En las últimas semanas mis advertencias sobre la fragilidad de lo acodado a través del pacto pandillero se han empezado a materializar con más fuerza, a través de la perpetración de varios delitos como el ataque armado contra un policía en el oriente del país, la localización de cadáveres de personas que fueron reportadas desaparecidas, balaceras con saldos letales en diferentes puntos del país, entre otros incidentes. Sin embargo, lo más grave y peligroso es el cambio que ha experimentado la interacción entre el gobierno y las pandillas, en donde los pandilleros han logrado concesiones como TV por cable y comida rápida en las cárceles a cambio de modificar su accionar delictual para que no sea tan visible.

Algunos de los generadores de opinión que apoyan la negociación pandillera argumentan que esto no convierte los centros penales en lugares dignos y que las condiciones son aún difíciles. Habiendo visitado varios presidios puedo decir que las condiciones efectivamente se necesitan mejorar, así como en toda Latinoamérica. No obstante, estas mejoras no se deben de dar en el contexto de una negociación entre las pandillas y el Gobierno. Las mejoras tampoco deben ser TV por cable y comida rápida, hay cosas más apremiantes e importantes para el tratamiento de los reclusos.

El Ministro de Justicia se queja de que los que no estamos de acuerdo con la negociación con criminales sólo la criticamos, aunque no es así, le tomo la palabra y le dejo un consejo: deje de negociar con las pandillas lo antes posible, antes de que se conviertan en un monstruo que no pueda controlar. Puede creer que, a pesar de todos los ejemplos negativos en otros países, es lo suficientemente listo para salir ganador de este experimento, pero desde un punto de vista técnico le aseguro que no.

* Máster en Criminología

y Ciencias Policíacas.

Twitter:@cponce_sv

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