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Subsidio al gas propano se tornó subsidio político

Por Ricardo Esmahan* Lunes, 6 de Agosto de 2012

Desde abril de 2011, cuando entró en vigor la racionalización de este subsidio, se abandonó la condicionalidad de entregarlo por la compra efectiva de gas. Un cambio muy criticado ya que no daba garantía de que la población beneficiada compraría gas para cocinar alimentos. Sordos ante la crítica fueron los encargados del diseño y aplicación de la racionalización, sus objetivos eran distintos a la focalización requerida por los préstamos del BID. Lo que buscaban era regalar dinero por un año a potenciales votantes, pulseando que esta medida populista atraería el favor del sufragio al partido de gobierno. Pero de salir el tiro por la culata, le acarrearía un inmensurable costo político al partido oficial en las elecciones. Posibilidad que definitivamente no consideraron.

El gran juzgador de la racionalización del subsidio al gas fue el pueblo salvadoreño, quien habló con su voto en las elecciones de alcaldes y diputados de marzo 2012.

Post elecciones, los analistas opinaron unánimemente, incluso líderes del partido oficial, identificando en la racionalización un determinante de los resultados en dichas elecciones; en las cuales, el FMLN perdió diputados en una cuantía mayor a la esperada y sufrió la pérdida de muchas alcaldías del Gran San Salvador.

Los grandes centros urbanos no tienen acceso al uso de leña como sustituto del gas propano para cocinar los sagrados alimentos; sea en casas, comedores, panaderías, pupuserías o tortillerías. El impacto fue directo, la comida de por si limitada, se encareció o las porciones se hicieron más pequeñas. El pueblo urbano tuvo hambre, gracias a esa "carabina de Ambrosio".

En los pueblos, cantones y caseríos se tuvo en la leña el sustituto idóneo para paliar los estragos del incremento del precio al gas. El impactó en la débil economía de la gente fue notorio, incrementándose el precio del cilindro de 25 libras de US$5.10 a US$14.68 a partir de abril 2011. Desde entonces, el consumo de leña en estos poblados volvió a ser un factor dramático en la deforestación, sin que autoridades competentes hagan algo al respecto. Sobre todo hoy, cuando los microclimas son afectados por la deforestación de la zona.

Luego de la sabia lección popular de las elecciones de marzo, el Presidente anunció rectificación, a su estilo, sin haber vuelto a visitar casa por casa a su pueblo. Y la nueva solución será emitir una especie de "tarjeta de débito" para volver a condicionar la entrega del subsidio a la compra del cilindro de gas. Evitar que aquellos que consumen un cilindro en 2 o 3 meses, cobren el subsidio de US$9.10 cada mes. Y así reducir el gasto en este rubro.

¿Y qué pasó después del anuncio presidencial? El despido abrupto del Ministro de Economía; el nombramiento de un nuevo Ministro con especialidad en protección al consumidor, el despido del asesor que diseñó e implementó la "carabina de Ambrosio", y finalmente, los precios internacionales del gas cayeron. El precio se oficializó a US$10.94 este julio.

El regalo: Si el cilindro de 25 libras se consume en tres meses, el beneficiario seguirá recibiendo los US$9.10 por mes, un total US$27.30. Hasta se lanzó una campaña publicitaria de esa dilapidación de los fondos públicos, con el tradicional "jingle" del populismo: "papá gobierno te regala".

La especialidad del Ministro, sancionar empresas, lo distrajo de ejecutar en los primeros 100 días la revisión ordenada por el Presidente para ya no regalar tanto dinero a ciegas. Y su actitud ya provocó una demanda contra la ley reguladora del gas, admitida por la Sala de lo Constitucional, hartamente probada en su independencia. "Cosas veredes, Sancho amigo…" Como dicen, dijo Don Quijote.

*Columnista de El Diario de Hoy.

resmahan@hotmail.com

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