OTROS EDITORIALES

Atletas y magistrados

Por Juan Valiente* Martes, 31 de Julio de 2012

Del 27 de julio al 12 de agosto podremos disfrutar de los Juegos Olímpicos de Londres 2012. En quince días, más de diez mil jóvenes de más de doscientos países participarán para demostrar de lo que son capaces. Todos buscan mejorar sus tiempos o posiciones. Algunos se saben cerca de obtener una de las tres codiciadas medallas. Como dice Nene de Roeder del "Jazzing Dance Studio", si no tuviera importancia el primer lugar o la medalla de oro, no existieran los marcadores.

Nombres como Evelyn García, Camila Vargas, Pamela Benitez, Rafael Alfaro, Julio Salamanca, Carlos Alarcón, Melissa Carballo, Roberto Carlos López, Nataly Landaverde y Emerson Hernández, deberían hincharnos el pecho de orgullo. Apenas diez, pero ellos simbolizan todo lo que nuestro pueblo puede lograr cuando sueña por lo alto. No esperamos medallas en esta ocasión, pero ciertamente esperamos triunfos.

Hace poco escuchaba cómo un comentarista deportivo celebraba que Evelyn García hubiera quedado ubicada en la posición 26, entre las mejores del mundo. A 27 segundos de la que se ubicó en el primer lugar. De América Latina únicamente acompañada por Brasil. Fueron 140 kilómetros. Cuando todos las grandes ganadoras son parte de un equipo que apoya y defiende, a Evelyn le toca sola, sin poder ser parte de un equipo ciclista del país.

Ana Camila Vargas ya habrá competido ayer entre las 24 mejores del mundo. Bien puede haber satisfecho su sueño de ser la mejor de América Latina. Dentro de las 24 se encuentran atletas de Paraguay, México, Cuba, Argentina y Brasil. Los resultados de nuestros atletas son impresionantes. Ya nos gustaría que pudiéramos enviar al menos cien atletas a disputar en estas gestas heroicas.

Da rabia no poder celebrar adecuadamente los logros de estos atletas por estar preocupados por lo que pasa en el país. Unos quieren ganar en la mesa de negociación lo que no han ganado en las elecciones. Los jóvenes atletas que nos representan han aceptado el reto de competir con reglas de juego bien establecidas. Deben hacer frente a su compromiso personal todos los días por ser mejores, lograr mayor resistencia, obtener mayor velocidad y desarrollar mejores habilidades competitivas y estrategias adecuadas dentro del marco de la legalidad.

Sólo estar en los juegos olímpicos debe ser un sueño realizado. Ahora no digamos conseguir con base en su esfuerzo, inteligencia y capacidad posiciones importantes dentro de los mejores atletas del mundo. En la política, sin embargo, las cosas a veces distan mucho de los estándares de los juegos olímpicos. Y por supuesto que dichos juegos nos son perfectos, pero cuando descubren una violación al texto o al espíritu de sus leyes y reglamentos las medidas son implacables. En este año por comentarios racistas en twitter ya no están en los juegos un futbolista suizo y una atleta griega. Violentaron el espíritu olímpico. Ya no digamos que hubieran violado la Constitución de su país.

Las negociaciones son un buen mecanismo para que aquellos que deben sacar las extremidades las saquen con elegancia. No se puede negociar lo que la ley no permite. No estamos frente a una situación de guerra civil donde toda la institucionalidad se está recreando. Las reglas del juego estaban claras. Algunos partidos quisieron ganar la partida jugando con los jugadores del pasado. Ya que la nueva matemática legislativa no les convenía decidieron adelantar la partida para declararse ganadores antes de tiempo.

Sin embargo, al final habremos triunfado los ciudadanos si la Asamblea Legislativa vuelve a elegir a magistrados para los períodos 2006-2015 y 2012-2021, y si el Dr. Jaime permanece en la Sala de lo Constitucional. Lo demás es menos relevante, pero hablará mucho de los verdaderos intereses de los partidos políticos en contubernio. Pronto lo sabremos.

*Columnista de El Diario de Hoy.

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