OTROS EDITORIALES

La mafia italiana, las pandillas salvadoreñas y la inevitable traición

Por Carlos Ponce* Martes, 31 de Julio de 2012

Hace aproximadamente veinte años fueron asesinados Paolo Borsellino y Giovanni Falcone, jueces antimafia italianos e íconos de la lucha frontal contra la mafia. Falcone --protagónico investigador que logró establecer una conexión entre el crimen organizado siciliano y estadounidense en los Ochenta-- fue ultimado junto a su esposa, la magistrada Francesca Morvillo, y sus tres guardaespaldas, el 23 de mayo de 1992. Borsellino, amigo cercano de Falcone y también mítica figura en el combate de La Cosa Nostra (LCN), fue asesinado junto a sus escoltas en Palermo, mientras se disponía a visitar a su madre el 19 de julio del mismo año.

Recientemente, las fiscalías de Palermo, Caltanisetta y Florencia, han tenido acceso a información que sugiere que dichos homicidios fueron cometidos en el marco de una negociación secreta entre las autoridades y la mafia, en la que se intercambió la reducción de hechos violetos visibles por beneficios penitenciarios para jefes de la LCN. Los nuevos indicios en la investigación indican que Borsellino se habría enterado de las pláticas secretas, no estaba de acuerdo con ellas y las denunciaría. Según esta hipótesis, los homicidios fueron planificados por los servicios secretos y estructuras criminales, con el fin de silenciar a los disidentes de la negociación y continuar sin inconvenientes.

Massimo Ciancimino, hijo de Vito Ciancimino --difunto exalcalde Demócrata Cristiano de Palermo, originario de Corleone, vinculado a la mafia y responsable de blanquear dinero para la LCN a través del Instituto para las Obras de Religión y sus cuentas en el banco del Vaticano-- es uno de los principales testigos que está colaborando con las autoridades. Junto a él también están declarando funcionarios y otros delincuentes arrepentidos.

Según la información proporcionada por Ciancimino, el partido Forza Italia de Silvio Berlusconi nació de la negociación entre el Estado y la mafia, ya que la organización criminal estaba interesada en incursionar en la política. En el marco de la negociación, LCN exigió inicialmente doce concesiones al Gobierno, entre las que están: reformas legales para abolir el uso de arrepentidos en procesos judiciales, cerrar cárceles de máxima seguridad, hacer obligatorio el arresto domiciliar para convictos mayores de setenta años, entre otros beneficios y modificaciones al marco jurídico.

Este mes, exactamente veinte años después del asesinato de Borsellino, autoridades fiscales pidieron enjuiciar a Nicola Macino (Ministro del Interior entre 1992-1994), Marcello Dell'Utri (co-fundador de partido Forza Italia) y Calogero Mannino (exMinistro del Interior y actual parlamentario) por su presunta participación en la negociación entre el Gobierno y la mafia y el homicidio de Falcone y Borcellino. La Fiscalía también ha presentado acusaciones en contra de Bernardo Provenzano y Salvatore Riina, antiguos altos jefes del crimen organizado italiano, ahora ya ancianos y purgando condenas de cadena perpetua, quienes se presume fueron la contraparte criminal en las pláticas con el Estado.

Esta experiencia italiana, como muchas otras alrededor del mundo, revelan los peligros derivados de negociar con grupos criminales y los alcances que los intereses políticos tienen en ese contexto. La mafia italiana, gracias a esta negociación, es ahora una organización diferente, más sofisticada, poderosa y, sobre todo, sigilosa, lo que la hace extremadamente peligrosa. Las similitudes entre el caso antes descrito y el pacto pandillero en El Salvador, son evidentes y preocupantes. Lo único positivo que se puede rescatar del parecido entre ambas experiencias, es que las recientes acusaciones presentadas por fiscales italianos demuestran que, habiendo tantos involucrados, con el tiempo más de alguno abre la boca (tanto funcionarios como criminales) y, por lo tanto, existe la posibilidad de que los funcionarios irresponsables, sus colaboradores y los delincuentes que participan y colaboran con la negociación, respondan en el futuro por sus pactos oscuros y todas las consecuencias que éstos conllevan para la sociedad.

*Máster en Criminología y Ciencias Policíacas.

Twitter:@cponce_sv

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