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Iniciativa para la competitividad

Por José Ricardo Cruz* Jueves, 19 de Julio de 2012

No hay duda que en la complementariedad está el éxito de todo trabajo. Recientemente, el tanque de pensamiento, FUSADES, lanzó la Iniciativa para la competitividad. Un esfuerzo que involucra a entidades de Gobierno, instituciones privadas, académicas y expertos en la materia, en pocas palabras, es un esfuerzo de nación.

El Foro Económico Mundial (FEM), anualmente elabora el informe de Competitividad Global a través del cual analiza el desempeño de la competitividad de los países. El Salvador se ubicó en la posición número 91 en el año 2011 entre 142 países, habiendo estado en la posición No. 48 en el 2003.

Para esta iniciativa se establecieron cuatro mesas para mejorar la competitividad en El Salvador, con un plan de trabajo sostenible: 1) Educación y empresa, 2) Infraestructura, 3) Facilitación de trámites, 4) Acceso a mercados y atracción de inversiones.

Son 12 pilares que miden y rigen la competitividad, de estos 12 se han escogido los que más han decaído en los últimos años, para recuperar nuestro lugar en el mundo, los cuales son asimismo divididos en tres sub grupos, dependiendo qué necesidades dentro de nuestras economías habría que atender, factores externos (requerimientos básicos), multiplicadores de eficiencia e innovación.

La competitividad es una cadena de eventos que nace desde el mismo ser humano y su actitud hacia con nuestra sociedad, terminando con instituciones solidas e infraestructuras que permitan desarrollar nuestra labor de manera más ágil. Desde ahí, desde nuestro deseo de salir adelante es donde debemos empezar a ser competitivos. ¿Somos conformistas o nos gusta hacer nuestra labor lo mejor posible? ¿Cuidamos de nuestro medio ambiente? ¿Nos preocupamos por aprender más de nuestro trabajo? ¿Ayudamos o estorbamos?

Al haber hecho nuestro pequeño examen interno, podemos comenzar cada uno por llevar al país a un cambio en positivo, que por supuesto es sólo la punta del iceberg. La competitividad se rige desde nuestra actitud hacia ella, hasta la última decisión que toman nuestros gobiernos e inversionistas.

Sin inversiones, no hay trabajo, sin fuentes de trabajo, no se generan impuestos, y sin generación de impuestos, el gobierno poco puede hacer por el bien social.

Hoy por hoy, en un mundo globalizado, no podemos pretender despegarnos de él, muy por el contrario, hay que navegar viento en popa, siempre corrigiendo la dirección y buscando el rumbo más efectivo que beneficie a todos los ciudadanos salvadoreños. Hay que ver realidades de nuestro país y ver realidades del mundo, implementar ideas nuevas para salir adelante con lo que tenemos.

En la agenda de competitividad de FUSADES se establecen diferentes acciones, con objetivos y metas de corto, mediano y largo plazo. La labor es ardua, no hay verdades absolutas, sólo personas con ideas dirigidas a un país próspero, a un país que sus frutos sean cosechados por los habitantes y ciudadanos del mismo, de nuestro terruño sagrado, El Salvador.

Por eso, seamos todos parte de esta iniciativa, que, en el corto plazo, trabajando juntos por el bien común, podremos empezar a ver sus frutos para que en el largo y mediano plazo las nuevas generaciones puedan continuar la labor, siempre fijando un curso acorde a la realidad mundial, sin perder nuestra meta final, ser más competitivos, más eficientes y más productivos.

*Colaborador de El Diario de Hoy.

c_ricardo@hotmail.com

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