-
Fueron por lana a Washington
y vuelven de allá trasquilados
Nota del día
- De espaldas al mar
Por Rodrigo Samayoa Valiente*
- Lo que James Cameron no tuvo y los salvadoreños desperdiciamos
Por Guillermo Miranda Cuestas*
- La razón humana contra la fuerza criminal
Por Luis Fernández Cuervo*

Arte, política, Dios...
Cualquier persona que elimina a Dios de su vida, que considera que dedicarle ratos es una perdedera de tiempo y no dispone de un momento para escucharlo y captar sus mensajes, no comprende que sentir su presencia y admirar sus maravillas, le hace tan completamente superior en el mundo, que es algo solamente comparable a la absoluta superioridad de una persona culta, que ha acostumbrado a sus oídos a escuchar y deleitarse con la buena música, sus ojos a contemplar las maravillosas armonías del arte y su mente a adquirir sabiduría mediante el discernimiento, sobre los rudos, incultos e ignorantes.
El mal no existe per se, sino que mal es sólo una palabra usada para demostrar la falta de Dios. Todo el que está encauzado al mal, es porque ha eliminado a Dios de su existencia y quien al vivir en una nebulosa hedonista que ciega el intelecto, eventualmente lo pagará.
Hay leyes divinas y leyes humanas que emanan de las primeras.
En este sentido podemos ver en la conspiración contra nuestra Constitución, ese mal, alzado como bandera.
Los responsables de este oprobio son todos los vende-patria diputados, como los ateo-comunistas FMLN, los traidores GANA y los tontos útiles PCN y PDC, que por no haber obtenido los votos necesarios para seguir como partidos, al ser cancelados --según dicta la Ley--, decidieron, no sólo vengarse de la Sala Constitucional por dar cumplimiento a ese mandato legal, sino que de la ciudadanía por no votar por ellos.
Corresponsales en esto son los magistrados de la Corte Centroamericana, Acevedo Peralta y Alejandro Gómez Vides, cuya integridad y patriotismo se vuelven dudosos al no poner su renuncia, y en vez, acordar premeditada y alevosamente, entregar nuestra soberanía a la Corte Centroaméricana, apodada acertadamente "Corte de Managua", porque quien la manda es Daniel Ortega, compadre del FMLN, cuando los mejores y más grandes juristas del país les han comprobado que esa Corte es incompetente para intervenir en nuestros asuntos constitucionales, por tanto no toca pitos en este entierro, siendo su competencia estrictamente para cuestiones de integración.
Hemos oído a connotados e intachables juristas, tanques del pensamiento, exponiendo sus formidables conocimientos constitucionales, pero además y muy importante, con ideologías de izquierda y derecha unidos en el mismo pensamiento jurídico, que han derrumbado estrepitosamente las descaradas mentiras del FMLN-CN-PES-GANA y Presidente, que son la derecha y ARENA, quienes están atrás del rechazo al desacato de la Asamblea contra los fallos de la Sala Constitucional.
Contra ese asalto al Estado de Derecho están los reconocidos doctores: Abraham Rodríguez, Alfredo Martínez Moreno, Fidel Chávez Mena, René Fortín Magaña, René Hernández Valiente, José Domingo Méndez, Luis Nelson Segovia, René Portillo --Secretario General de la UTEC--, Dagoberto Gutiérrez, Julio Valdivieso y otras personalidades independientes como el Arzobispo de San Salvador Monseñor José Luis Escobar, el Padre JM Tojeira de la UCA, foros organizados por todas las gremiales, ONG, todos los columnistas y editorialistas, Alfredo Mena, Luis Membreño, toda la juventud de izquierda o derecha, y sendos comunicados de la Universidad Nacional… ¿Cuál derecha, mentirosos?
En el programa televisivo, 361°, el brillante abogado Dr. René Portillo (UTEC), y nuestro admirado e igualmente destacado amigo, Dr. René Fortín Magaña, cual mensajeros de Dios, recordaron al Presidente Funes haber jurado cumplir y hacer cumplir la Constitución, refrescándole el Artículo 168 ord.9, que dicta al Presidente: "Proporcionar a los funcionarios del Orden Judicial los auxilios que necesitan para hacer efectivas sus providencias". Por tanto, dijo uno de ellos, el Presidente ha fallado a la ciudadanía.
*Columnista de El Diario de Hoy.
EL DIARIO DE HOY NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS COMENTARIOS DE SUS COLABORADORES
