OTROS EDITORIALES

El discurso político

Por Francisco José Fermán* Lunes, 2 de Julio de 2012

La comunicación política comprende los conceptos de información, ideas y opiniones que se generan por el quehacer político. Elemento esencial de los valores propios de la comunicación política es el discurso, cuya función esencial es la persuasión acompañada de la razón, sentimientos y emociones emitidas por el actor político a los ciudadanos.

El discurso fija posición respecto a un asunto, tema de Nación, o bien controversia de percepción de actos de administración pública, puntualizando en la lógica de los argumentos, personalidad y talento del actor político que emite el discurso y por supuesto el manejo de las emociones, sin faltar por ser fundamental, la claridad de transmisión de ideas.

El poder político, entre otros factores, está constituido por el lenguaje y la acción, y es así que pensar políticamente un discurso implica estar conectado con una sensibilidad política y al mismo tiempo, prestar atención a los matices del lenguaje abordando el tema principal de forma clara y analítica desde el inicio, además, el mensaje es poderoso, no sólo por lo que dice, sino también, por la manera de expresarse del actor político.

En este devenir se construye el hombre político, habla para todos los ciudadanos, en la medida en que es portador de valores y va construyendo una imagen; además, parte de un conjunto de ideas sobre las cuales se elaboran los presupuestos de acción política que va a desarrollar el mismo. En esta línea de ideas, precisamos que el discurso político tiene por objetivo principal el persuadir a los ciudadanos para que emitan el voto a su favor; y por otra parte, avalar una política específica, revalidar una propuesta política. Es por ello, que un discurso para que se considere eficaz requiere estar estructurado sobre una base de retórica que garantice políticamente, hasta donde sea posible, la implementación del mensaje en la mente del receptor, esto significa que lo convenza de sus argumentos el actor político. En tal sentido, el discurso es instrumento de legitimación política fundamental para conocer las posiciones ideológicas de los actores políticos, pues al final de las construcción de los discursos, informes de conformidad a la ley, entrevistas, conferencias de prensa como piezas retóricas cuya finalidad es informar sobre los actos de gobierno, afianzar la imagen de autoridad y legitimar sus acciones políticas; eso si, que un discurso de calidad, no sólo en cuanto a su aspecto literario, sino también en relación a la solidez de sus argumentos retóricos, sus distintos niveles, oportunidades que un político sagaz debe aprovechar a su favor, conservando la buena imagen de quien ejerce el poder y no permitir que su palabra pierda peso, pues tiene que haber un respaldo en que se fundamenten las palabras para que giren en igual forma y rumbo que los hechos.

Hay que fijarse que el lenguaje es el medio a través del cual se penetra en la esfera de la comunicación, entre el actor político y los ciudadanos, para establecer las reglas del proceso comunicativo y acordar los términos del diálogo; por lo consiguiente, las palabras pesan y pueden ser usadas y entendidas de diversas maneras. Un uso inteligente de la palabra lleva al político a la cima del poder, sin olvidar que el principio del discurso es despertar interés en el tema a tratar y establecer bases de discusión e identificar lo que está detrás de la lógica de los argumentos que deben generar el debate político.

*Negociador Estratégico.

fcoferman@gmail.com

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