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Usurpar ISDEM no es astucia política, es delito grave
El Presidente Funes, con su informe de tres años de gobierno, pidió a las fuerzas políticas un "juego limpio para marchar unidos". Un mensaje que infundió la esperanza de llamado genuino, especialmente para fortalecer la institucionalidad. Pero hechos que no pueden calificarse más que de "juego sucio", protagonizados por algunos de sus funcionarios, degradarán su palabra a mero discurso.
Y es el caso concreto que enérgicamente denuncio, que me permite afirmar lo antes dicho, cuyos detalles ya expuse a la opinión pública cuando recientemente escribí en este espacio. Se trata de la usurpación ilegal de funciones de la presidencia y vicepresidencia del Consejo Directivo del Instituto Salvadoreño de Desarrollo Municipal (ISDEM), un acto que es claro ejemplo de un juego sucio, del lado más obscuro de la política.
Con mi anterior llamado esperé que el Presidente exigiera a sus funcionarios destacados en el ISDEM a dar el ejemplo de lo que es el "juego limpio" que predica. Pero por lo visto, no le ha interesado intervenir en caso tan bochornoso, haciendo prevalecer lo correcto, la verdad y la legalidad. Esos funcionarios, hoy pretenden arreglar el entuerto armado al estilo de la vieja escuela del Siglo XX, lo peor del estilo bolchevique.
La naturaleza de ISDEM tiene como objetivo la asistencia al desarrollo municipal, con el apoyo del gobierno central. Por ello, de 8 directores propietarios, sólo 3 representan despachos ministeriales: Obras Públicas, Relaciones Exteriores y Gobernación. Sin embargo, estos representantes mantienen desde el 1 de mayo el control del Consejo, valiéndose de subterfugios que violentan la legalidad.
Lo actuado por los representantes del Ejecutivo contravino la ley y cualquier criterio de suplencia que se considere decente, cuando estos personajes han pretendido validar un quórum de cuatro votos con la ridícula participación de los tres propietarios y el suplente de uno de ellos mismos. Con ello violaron los Arts. 12, 14, 15, 18 y 21 de la Ley Orgánica del ISDEM, abrogándose funciones que no les corresponden.
El Consejo Directivo se integra con 16 miembros (ocho propietarios y ocho suplentes). Mientras no estén nombrados no hay Consejo. El Consejo instalado con los propietarios, de su seno elige al presidente y vicepresidente. Actos que a la fecha no se han realizado conforme a ley.
La ley claramente especifica que unos miembros del Consejo son electos, y esto es referido a los representantes de los municipios, ya que ellos son integrantes de concejos municipales, debidamente electos por voto popular y debidamente juramentados, y no por un usurpador. Los miembros del Consejo Directivo que representan al Ejecutivo asisten por nombramientos, designados por acuerdo de sus respectivos ministros. La ley del ISDEM es clara al otorgar protagonismo a las alcaldías cediendo cinco sillas. El ISDEM se debe al desarrollo de las 262 alcaldías y al bien del país, no al control de unos políticos acostumbrados al juego sucio.
Lo procedente ante el silencio del "jefe", es entonces usar los recursos ante la Fiscalía General de la República y la Corte Suprema de Justicia. Acudir a la Corte de Cuentas, que vela por la legalidad de las instituciones públicas, que audite el uso de firmas del ISDEM, manejo de fondos, despidos, y otras cosas acaecidas durante el nefasto interludio de institucionalidad que atraviesa el ISDEM.
La investigación periodística es urgente, para que el público sepa de las actuaciones de los políticos usurpadores, que en últimas representan al Presidente Funes, así como la forma amañada en que se eligió a los representantes de los municipios de la zona Paracentral.
Ojalá el Presidente haga sentir su autoridad y haga prevalecer la Ley y la razón, jalando orejas.
*Columnista de El Diario de Hoy.
resmahan@hotmail.com
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