Objetividad vrs. subjetivismo

Al publicarse este comentario probablemente ya se haya decidido la controversia establecida ante la Sala de lo Constitucional, al solicitarse la declaración de inconstitucionalidad de los actos administrativos, mediante los cuales se eligió una tercera parte de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia. Independientemente del fallo que se pronuncie, que para algunos será positivo a la impugnación, queremos satisfacer múltiples expresiones a nuestros anteriores comentarios relacionados con el asunto, que han solicitado profundizar la reflexión en atención a la memoria histórica que juzgará el desenlace inevitablemente.

A ese respecto es propicio cuestionar ¿por qué la Constitución fue categóricamente precisa, al establecer y determinar la participación de dos Asambleas Legislativas, correspondientes sus diputados electos a periodos sucesivos, y así facultar en su caso, las decisiones de acordar y ratificar la reforma constitucional?, ver art. 248 Cn.; por el contrario ¿por qué se abstuvo de establecer y determinar expresamente, la indicación respecto a una Asamblea, en relación con otra que habría de sucederle, para evitar que la primera ejerciese más de una vez la elección de magistrados, en el periodo correspondiente?, ¿por qué teniendo la posibilidad de establecer la alegada prohibición o restricción, no fue esto expresamente establecido, y así anteponerse al quebrantamiento del Estado de Derecho, mediante interpretaciones forzadas?

Se afirma sin fundamento objetivo, que cierta "coincidencia" entre la elección de los diputados y la elección renovadora del tercio de magistrados, fue "pensada e intencionada", por los reformadores del art. 186 Cn., a efecto de que los diputados renovados para el periodo entrante, fuesen los únicos autorizados y legitimados para proceder a la elección de magistrados en cuestión. Esta suposición afirmativa y las demás acompañantes, rebosan notablemente del más crudo y creativo subjetivismo relativista, al no comprobarla ni demostrarla fehacientemente.

Por el contrario, el subjetivismo relativista señalado queda plenamente comprobado, por el HECHO HISTÓRICO ejecutado en idéntica forma, al haber realizado la elección de magistrados por una misma Asamblea Legislativa en dos ocasiones. En aquel tiempo --2006-- no surgieron impugnaciones ni interpretaciones apuntaladas en supuestos conceptos indeterminados. Ahora si. ¡He allí la presencia del subjetivismo relativista! ¿si o no? Cínicamente se afirma que fue por error. Falso, absolutamente falso.

En contraposición a la falsa ponencia relativista, está la actitud objetivista, de la cual surge la ciencia, cuyo punto de partida es la inteligencia de la realidad correspondiente al objeto de conocimiento. En este caso, dicho objeto es la concepción normativa plasmada en el contexto constitucional, que pondera sus expresiones sin restas ni añadiduras artificiales. Teniendo, pues, como fuente de conocimiento al objeto normativo en estudio y análisis, la inteligencia no identifica insinuaciones parecidas a las afirmaciones subjetivas, esforzadas en tratar de pensar o repensar lo pensado, por quienes en su momento aprobaron la reforma, sin más recurso que atribuirles intenciones que no son inferibles de la letra contextual de la Constitución. Esas intensiones al existir en su caso se comprueban o demuestran. Al no existir, sólo residen en el subjetivismo mental del sujeto que las afirma.

Nuestra actitud y posición es como siempre, consecuente con la toma de posesión de conocimiento del objeto de estudio en la materia a que corresponda; en este asunto, está circunscrito a las disposiciones constitucionales pertinentes; SIENDO ABSOLUTAMENTE INDIFERENTE, los sujetos a que convienen o no convienen las conclusiones. Dadas las circunstancias pasionales que gravitan debidas a la controversia, repetimos el pensamiento del maestro Couture que dice: "CADA ESTUDIOSO TIENE EL DEBER DE APORTAR, AL EMPEÑO COMUN, SU PARTICULAR OBSERVACIÓN. De la suma de ellas, se hace la grandeza de la ciencia. En ésta tanto como la verdad, importan los esfuerzos hechos para alcanzarla".

*Dr. en Derecho.