Una amiga que cree en El Salvador

Por Mari Carmen Aponte Domingo, 1 de Enero de 2012

He llegado al final de mi gestión como Embajadora de los Estados Unidos ante El Salvador y dentro de poco dejaré el país para iniciar un nuevo capítulo en mi vida. La experiencia de servir como Embajadora de Estados Unidos aquí ha sido un gran honor, que ha dejado una profunda huella en mi corazón. Durante los últimos 15 meses, este país me ha impresionado muchísimo, no sólo por sus bellos paisajes sino sobre todo por su gente. Sin lugar a dudas uno de los rasgos que más me ha impresionado de los salvadoreños es su nobleza y su profundo sentido de comunidad.

Cuando llegué, mi conocimiento se limitaba a lo que mis amigos y salvadoreños en Estados Unidos me habían dicho y las impresiones de una breve visita en 1987. Ahora, puedo decir que luego de trabajar en conjunto con todos los sectores de la sociedad salvadoreña, puedo respaldar lo que dije a mi llegada: El Salvador se merece el reconocimiento a nivel mundial por el impresionante progreso que ha alcanzado desde la firma de los Acuerdos de Paz en 1992.

Es evidente que Estados Unidos y El Salvador tienen un vínculo, una amistad que va más allá de las transiciones políticas y que mantiene su carácter en el tiempo.

En las páginas de la historia compartida por El Salvador y Estados Unidos, los capítulos son numerosos y variados. Cada acontecimiento va de la mano con una muestra de apoyo, de acompañamiento solidario, que permite ir fortaleciendo estos lazos.

Me siento honrada de haber formado parte de la historia reciente de esta amistad. Durante mi gestión en El Salvador, que ha sido caracterizada por la búsqueda de consenso y equilibrio, tuvimos muchas pruebas de lo importante que ha sido el balance en esta relación. El hecho de que el Presidente Obama y su esposa estuvieran acá en marzo, la visita de la Magistrada de la Corte Suprema de Justicia, Sonia Sotomayor, y la firma del Asocio para el Crecimiento son tan sólo tres muestras de qué tan importante es El Salvador para Estados Unidos.

El Asocio para el Crecimiento es una iniciativa que me enorgullece enormemente. Creo que es un programa que tiene gran potencial para transformar a este país. Que el Presidente Obama haya seleccionado a El Salvador para esta extraordinaria oportunidad, y que el anuncio fuera hecho durante su visita en marzo, es testimonio de la firme relación que nuestros países tienen.

Con la firma de este Asocio, Estados Unidos se ha comprometido a ayudar a El Salvador a alcanzar su potencial económico y a convertirse en un socio aún más fuerte en los años venideros.

El Asocio para el Crecimiento también puso en evidencia que uno de los grandes retos que El Salvador tiene para alcanzar su potencial es el clima de inseguridad que se vive.

Todos tienen derecho a abordar un bus en paz y tranquilidad, sin tener miedo a que algo pase en el camino. Esto no es mucho pedir. Estados Unidos está comprometido con los esfuerzos que se realizan para que este sueño se convierta en realidad.

Hemos tenido triunfos recientes en nuestra lucha contra el crimen, tal como la incautación de media tonelada de drogas en La Unión hace algunas semanas, que fue posible gracias a los barcos donados por los Estados Unidos y entregados a la Fuerza Naval de El Salvador a finales de noviembre, y la inminente creación del centro de intervención de telecomunicaciones.

También a través de la Academia Internacional para la Aplicación de la Ley, ILEA, continuamos ofreciendo entrenamiento para el personal encargado de la aplicación de la ley de El Salvador y la región, y muy pronto inauguraremos las nuevas instalaciones de este importante centro regional.

Pero también estamos trabajando por el futuro de los salvadoreños. Los fondos otorgados por la Corporación del Reto del Milenio (MCC) están cambiando la zona norte de El Salvador. El convenio va mucho más allá que la construcción de una carretera. Ha creado la oportunidad para que jóvenes de la zona puedan realizar sus estudios en los diferentes centros educativos y luego beneficiarse con el programa de inserción laboral y auto empleo sostenible. El próximo año El Salvador tiene que presentar un nuevo proyecto para poder optar por un nuevo compacto con la MCC, que estará destinado a convertir la zona costera de El Salvador en un nuevo polo de desarrollo.

Mientras tanto, nuestros esfuerzos para ayudar a preparar a los salvadoreños siguen.

A través de los programas educativos English Access, las becas Semilla, Fulbright, U-Grad, Jóvenes embajadores y la gama de programas de USAID, como el programa de responsabilidad empresarial Supérate!, los jóvenes salvadoreños están recibiendo las herramientas necesarias para poder ingresar al mercado laboral y llenar las expectativas de los empleadores potenciales.

Creo contundentemente en el potencial de El Salvador. Me importa el destino de El Salvador. Sé que algún día regresaré y encontraré un país transformado, porque el progreso de este país llegará tan lejos como el esfuerzo para realizar los sueños de su pueblo. Gracias, El Salvador.

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