Nuestro mayor legado para el área metropolitana de San Salvador

Finaliza el 2011, año de nuestro bicentenario, año en que los capitalinos nos reencontramos con mucho orgullo con nuestro pasado y de ahí hemos pasado a ver un futuro lleno de esperanza a partir de los valores y el compromiso que tiene esta tierra con la libertad.

Más allá de los festejos, con mucha satisfacción, su servidor, junto a mi colega Milagro Navas, entregamos a la ciudadanía lo que consideramos el mayor legado que estas administraciones han hecho a las presentes y futuras generaciones en materia de preservación del medio ambiente y educación: El Parque del Bicentenario.

Esa es una muestra más de que nuestra gestión ha estado comprometida, desde que asumió el gobierno de la ciudad de San Salvador, con la preservación de nuestros recursos naturales. Por eso nos remitimos a lo hecho en este pulmón de la zona metropolitana.

Antes de que asumiéramos la Alcaldía capitalina, esas 129 manzanas estaban expuestas a una gradual degradación. Era frecuente observar vehículos en los costados de la calle sacando madera de esa zona. Con nuestra intervención eso cambió.

Una de nuestras primeras acciones fue que, a ese espacio, que era una reserva forestal, se le declarara área natural protegida. Una vez obtenido el Decreto Ejecutivo en mayo de 2009, comenzó la tarea de hacer realidad el hermoso parque del que hoy cientos de residentes del área metropolitana de San Salvador disfrutan cada fin de semana.

En el proyecto involucramos a SalvaNATURA, una institución con experiencia en el manejo de áreas naturales protegidas, lo cual daba garantía del tratamiento responsable que haríamos de esta gran zona verde.

Comenzamos capacitando guardarrecursos --agentes metropolitanos de San Salvador y Antiguo Cuscatlán--, se elaboró un plan de manejo, que fue presentado y aprobado por el Ministerio del Medio Ambiente, y nos pusimos manos a la obra no sólo para construir el parque, sino que para recuperar todas esas áreas que ya habían sido depredadas en el interior de las 129 manzanas de terreno.

En ese sentido, a la fecha hemos sembrado más de 1,500 árboles de al menos 18 especies nativas, la mayoría provenientes de nuestros viveros municipales y entre las cuales podemos mencionar bálsamo, maquilishuat, cortés blanco, achiote, memble, flor de barbona, madre cacao, entre otras.

De igual manera ha sido el tratamiento que hemos dado a cada una de las plazas en las que hemos intervenido en nuestra capital y no podía ser de otra forma, ya que siempre he insistido en que nuestras acciones deben de ser congruentes con nuestro discurso.

Por eso, habiendo sido su servidor un diputado que trabajó y dio iniciativa a la Ley de Medioambiente, Ley Forestal y Ley de Áreas Naturales Protegidas, no podía venir a depredar la ciudad y como una muestra el trabajo de El Salvador del Mundo, una plaza que estaba rodeada por un cerco de arbustos, que a determinada hora lo que hacía era esconder acciones reñidas con la moral, hoy es un espacio abierto al público.

En cuanto a la vegetación que ahí estaba presente, la mayoría fue trasplantada. Las palmeras están distribuidas entre la acera sur del Cuartel Zapote y el Bulevar Los Ángeles; en su lugar plantamos maquilishuats que poco a poco tendrán un hermoso follaje. En el caso de las Fuentes Beethoven, dos árboles de mango que se encontraban en el lugar han sido sustituidos por dos maquilishuats y un cortés blanco.

No sólo eso hemos realizado durante estos dos años y medio, también impulsamos diferentes campañas de reforestación en los espacios públicos de la ciudad; entregamos más de 10,000 arbolitos y plantas a los ciudadanos, además nos hemos esforzado para crear conciencia en la protección de nuestro ambiente.

El cambio de nuestra capital hacia una ciudad limpia, ordenada y segura, va de la mano con la preservación del medio ambiente, no podemos comprender el desarrollo de San Salvador si no se hace en armonía con su entorno. Esa es nuestra visión, esa es la ruta que nos hemos trazado y seguiremos en ese camino.

*Alcalde de San Salvador.