¿Es que a los de a pie se les "nivelan" ingresos?

A raíz del saqueo fiscal que ha desatado este régimen para las "nivelaciones" de la meritocracia, las Pymes no tienen los recursos ni menos la confianza para invertir en nueva tecnología

En varias entidades estatales hay grupos o parte del personal que exigen "nivelaciones" salariales, pese a las calamidades que sufre el país, al deterioro de los servicios públicos y al hecho de que ni a los productores ni a la gente que trabaja por su cuenta, nadie, ni el buen Dios, "nivela" sus ingresos.

No sólo no los "nivela", sino también en la calle, para las vendedoras callejeras, para las Pymes, para los pequeños agricultores, para talleres, costureras, tiendas de barrio que sufren el acoso de los extorsionistas, la "nivelación" es para abajo.

Hay "nivelaciones" para arriba (Asamblea Legislativa, presupuestos de viajes en Capres, presidencia de CEL, etc.) mientras el resto de los salvadoreños no tiene oportunidad de meter mano en préstamos que luego hay que pagar para así "nivelarse".

Todos conocen las carencias de medicinas o la falta de pago a los sastres y zapateros que sostienen los repartos del Ejecutivo, como el estado ruinoso de muchas escuelas.

Pero, ¡ah!, los médicos del Seguro dicen que no los han "nivelado" desde hace unos años, aunque muchos de ellos, después de recibir costosos entrenamientos en hospitales y universidades del exterior, se "nivelan" por su cuenta yéndose a ejercer como profesionales independientes.

El Salvador no sufre de inflación en el sentido de que haya incrementos alocados de precios como en Venezuela, que está pagando las torpezas y los excesos de Chávez y del ex conductor de buses que lo ha sustituido, Maduro, que ciertamente no honra a su primer oficio, que es de gente muy esforzada las más de las veces.

Unos rehúsan apretarse el cincho; otros no tienen más remedio

A raíz del saqueo fiscal que ha desatado este régimen para las "nivelaciones" de la meritocracia, las Pymes no tienen los recursos ni menos la confianza para invertir en nueva tecnología y volverse más competitivas. A causa de ello afrontan dificultades para seguir operando y conservar a su personal.

El buen Dios no baja del cielo para "nivelar" las ventas ni menos para mantener los ingresos de los productores de todo tamaño. Casalco, la gremial de los constructores, reveló que la inversión en nuevas viviendas y/o edificaciones se ha estancado.

¿Podría usted, señor gobierno, "nivelar" las inversiones en viviendas, tanto de bajo costo, populares, y de mayor precio?

¿Y qué pasó con las altisonantes promesas de "casa para todos"?

En tiempos de calamidad pública, como la provocada por las erradas políticas del actual régimen, por la incapacidad de los funcionarios y por las insultaderas sabatinas, ¿acaso sólo toca a la gente que no tiene empleos burocráticos y que depende de su ingenio y esfuerzo para subsistir, apretarse el cincho?

¿Han calculado los que claman por "nivelaciones" (y al hacerlo reconocen que ya tienen un empleo y que además gozan de una relativa estabilidad, contrario a la gente que ha perdido su trabajo) lo que representaría ese gasto y la falta que tienen hospitales, escuelas e infraestructura de los dineros a los que quieren caerles encima?

Lo grave es que para poner presión para las "nivelaciones", los sindicalistas y otros peticionarios cortan servicios esenciales, dejan de dar consultas, paralizan obras, montan desórdenes en las calles, de hecho perjudicando a la pobre gente, a los ciudadanos que con sus impuestos pagan la burocracia. Abuso y amoralidad.