En peligro de colapsar el puente sobre el río Paz

Construir infraestructura es colocar los cimientos de lo que luego se produce o se ofrece, se trate de escuelas y hospitales, o plantas manufactureras

Una de las más hermosas e importantes obras de ingeniería de la región está en peligro de colapsar por falta de mantenimiento pero, lo peor, por no apreciar ese tesoro que tenemos.

Desde hace años el puente sobre el río Paz, llamado de las Chinamas, no ha tenido mantenimiento, a lo que se agrega que por indiferencia de los encargados del paso, se deja que camiones con cargas superiores a las autorizadas lo utilicen, lo que puede agravar el patético estado en que se encuentra la estructura.

El puente es uno de los cuatro puentes colgantes que construyó la firma John Roebling entre 1935 y 1955, de los cuales quedan dos: el mencionado y el puente casi en abandono del ferrocarril, al norte de Chalatenango.

Los otros dos puentes, el Cuscatlán y el de San Marcos Lempa, el "Puente de Oro", fueron dinamitados por la guerrilla para "dividir" el territorio y sentar una área controlada por los sediciosos, lo que no consiguieron pero en su insania perpetraron un crimen de lesa arquitectura, un abominable acto contra un esplendoroso patrimonio de El Salvador.

Los autores de la agresión, se dice, andan por allí sin cobrar conciencia, dentro de su ignorancia, de lo monstruoso de su acto.

Cuidar la infraestructura de la nación es cuidar nuestro sostenimiento

Los cuatro puentes colgantes de El Salvador son parte de una serie de extraordinarias estructuras realizadas por la John Roebling, de las cuales la más famosa es el Golden Gate, de San Francisco, (hay turismo para contemplar el puente) y otras dos, igualmente conocidas, el George Washington Bridge que se levanta sobre el río Hudson uniendo a Nueva York con Nueva Jersey, y el Brooklyn Bridge.

Los puentes fueron diseñados para que crecidas de los ríos y grandes barcos pudieron pasar por debajo de ellos. Hoy, en cambio, los puentes que sustituyeron al Cuscatlán y el de Oro quedan expuestos a que el Lempa los cubra y el tráfico se interrumpa o se cause una inundación incontrolable.

Los puentes fueron una pasión personal del tempranamente desaparecido arquitecto Ricardo Jiménez Castillo quien, no sólo llegó a conocerlos como un gran experto en estructuras colgantes, sino también diseñó un sistema para dar el adecuado mantenimiento al puente sobre el río Paz, que se podía realizar casi sin interrumpir el paso vehicular.

Su interés por esas estructuras lo llevó a conocer al gran ingeniero, de categoría mundial, Blair Birdsall, llamado Mr. Puente por sus conocimientos y sabiduría. Ricardo expuso ante el ingeniero Birdsall su programa de mantenimiento, fue felicitado por él y casi hasta su muerte mantuvo contacto con el sabio.

Quien escribe tuvo el privilegio de visitar el puente con Ricardo, durante las jornadas de mantenimiento que se llevaban a cabo con equipos y un sistema ideado y construido por él.

Pero el tiempo pasa, no se da mantenimiento al puente por las calamidades económicas que sufre el país, como hay poco mantenimiento para la infraestructura nacional, como cualquiera puede verlo, "con sus propios ojos", al salir de su casa.

La infraestructura, en todo, es lo esencial de la producción, se trate de fabricar bienes de exportación o servicios diversos. Construir infraestructura es colocar los cimientos de lo que luego se produce o se ofrece, se trate de escuelas y hospitales, o plantas manufactureras. Y esa infraestructura particular se apoya en la infraestructura nacional como son los grandes puentes.