La educación media, declaran, ha colapsado, está en la ruina

Al incapaz nunca le alcanzan ni el sueldo ni los presupuestos y siempre está endeudado, "con la tarjeta topada", viviendo de manera precaria

"No pueden pagar sueldos de docentes y empleados administrativos, no pueden dar las clases prácticas por falta de material, no pueden pagar las facturas de servicios básicos como telefonía e Internet, ni comprar material didáctico, y los proveedores ya no les quieren dar de fiado…", es la queja de un sustancial número de directores de institutos educativos públicos, a causa de que el Ministerio de Educación no les deposita el dinero del bono de gratuidad, según informamos recientemente en EL DIARIO DE HOY.

La calamitosa situación por la que pasa el sistema escolar se ilustra en la fotografía de una destartalada aula que publicamos el miércoles de esta semana. Más y más escuelas y centros de enseñanza están cayendo en la insolvencia por falta de dinero, lo que ha llevado a algunas a amenazar con el cierre antes que finalice el año lectivo.

Esta es una de las consecuencias de "el cambio" prometido por el actual régimen durante la campaña presidencial pasada: la inepcia para administrar recursos públicos, la falta de previsión, los despilfarros y el uso del dinero de los presupuestos para fines distintos de los que fueron asignados, terminaron estrellándose contra la realidad.

Mientras esto sucede, el régimen pretende una transferencia de casi 17 millones de dólares para financiar Ciudad Mujer, programa/ocurrencia, lo que demuestra las erróneas prioridades que tienen, más cuando se llenan la boca hablando de "lo social" e hicieron del reparto de uniformes y zapatos su gran pensada, su plan estrella.

Pero tampoco es efectivo ese reparto, pues no les pagan a los talleres que elaboran los uniformes y zapatos y además los han venido importando de Nicaragua en lugar de contratar a empresas salvadoreñas.

La inepcia y el endeudamiento roban el futuro de los jóvenes

El resultado, como también lo informó hace pocos días este Diario, es que "La educación media ha colapsado", como sentenció Óscar Melara, el director del Instituto Técnico Industrial (INTI), quien estaba en compañía de, al menos, dieciocho directores de otros centros educativos públicos que imparten enseñanza media y que son miembros del Consejo de Directores de Institutos Nacionales (Codines).

"El Consejo estima que unos 500 institutos, e igual número de escuelas, se encuentran en crisis debido al atraso del pago de fondos", agregó Melara.

"Este dinero es utilizado por los institutos para el pago de salarios y el mantenimiento de los centros educativos, que desde hace años arrastran una serie de necesidades".

La inepcia y la voracidad están robando su futuro a los niños y jóvenes de El Salvador, a los que se deja endeudados y, además, mediocremente educados, sin las herramientas intelectuales, los saberes y las destrezas para avanzar en la vida.

Al asumir la cartera las nuevas autoridades de Educación, declararon que sus esfuerzos se encaminarían a reparar las escuelas en mal estado y a construir nuevos centros.

Pero nada de eso se ha llevado a cabo, no por falta de voluntad, imaginamos, sino por carecer de los recursos para ello. Y se carece de los recursos porque malos administradores y voraces funcionarios no sólo no pueden utilizar con eficiencia lo que se les asigna, sino también pierden fondos por el mal manejo que hacen de ellos. Al incapaz nunca le alcanzan el sueldo ni los presupuestos y siempre está endeudado, "con la tarjeta topada", viviendo de manera precaria.

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