Hablan de defender al pueblo para justificar sus excesos

Un viaje de Chávez a Europa de diez días tuvo un costo de cinco millones de dólares, a lo que se deben sumar los gastos diarios de Chávez y su séquito cuando era tratado en clínicas cubanas

Maduro fue designado como sucesor de Chávez por múltiples causas, pero de ellas son dos las principales: la primera, continuar regalando petróleo a Cuba, subsidio sin el cual colapsaría el régimen de los Castro; la segunda, tapar los excesos del caudillo y de su familia, a quienes se les atribuye una fortuna que unos calculan en doscientos millones de dólares mientras otros la sitúan en billones.

Pero se dice que hay presidentes hispanoamericanos que se embolsan entre cien y quinientos millones de dólares sin tanto aspaviento, lo que colocaría a los bolivarianos corruptos en la categoría de rateros, asaltantes de barriada. Si en su tiempo un jefe de policía del Distrito Federal de México ("El Negro" Durazo) cargó con quinientos millones de dólares, las oportunidades que se presentan en la cleptocracia venezolana son colosales.

Chávez era el primero en esconder con las cortinas de humo de sus peroratas (peroratas que llegaron a durar seis y siete horas) sus meneos para "privatizar", a su favor, presupuestos públicos, entre ellos el altísimo costo de sus viajes al exterior, que se calcula eran de quinientos mil dólares por día. Un viaje de Chávez a Europa, de diez días, tuvo un costo de cinco millones de dólares, a lo que se deben sumar los gastos diarios de Chávez y su séquito cuando era tratado en clínicas cubanas.

El periódico español ABC publicó:

"…En los 14 años que gobernó a Venezuela, Hugo Chávez no se privó de ningún placer mundano como son los innumerables viajes que hizo alrededor del planeta, hospedarse en los hoteles más caros, tener vehículos y llevar joyas costosas. Así lo relata a ABC el sastre Giovanni Scutaro, quien en los primeros años de su gobierno le cambió sus trajes sencillos de "liquiliqui" (traje típico llanero de cuello Mao) y uniforme militar por conjuntos de última moda de cachemir, corbatas de seda y finas camisas de marca española. Los zapatos también de firma.

"Su numerosa familia compuesta por sus padres, seis hermanos, cuatros hijos y varios nietos y una larga lista de sobrinos y ahijados, tampoco quiso quedarse atrás. La influencia del apellido Chávez les ha dado luz verde para gastar a manos llenas el presupuesto público. Sus preferencias especialmente por los entretenimientos y espectáculos "Made in USA" han contrastado con el discurso «antiimperialista» de su líder….".

La imposición del atropello como "política de Estado"

La interrogante que muchos se hacen es: ¿Podrá Venezuela recuperar lo despilfarrado por el caudillo y los suyos?

No es muy probable que eso suceda. El sagrado principio revolucionario enseña que "lo robado, robado queda". Pocos esperan que futuros gobiernos venezolanos confisquen los Hummer y los Ferrari, las suntuosas residencias, las fincas y propiedades agrarias, los negocios en los que se hayan involucrado. Y en todo caso los implicados pueden siempre refugiarse en Brasil, que provee de asilo a políticos delincuentes de todo el mundo.

Para la oposición venezolana el fraude efectuado que favorece a Maduro le presenta en bandeja de plata la oportunidad de sacar a luz los saqueos, atropellos y barbaridades perpetradas por la pandilla chavista, pues al morir el caudillo murió parte del morbo que corroe al país.

Ni Capriles ni nadie tiene que seguir manteniendo el mito de que Chávez hizo algo de perdurable en favor de las masas venezolanas, que sirvieron de mampara para esconder o disimular el despilfarro de la riqueza nacional y la imposición de la arbitrariedad y el atropello como "políticas de Estado".