Como se podía vaticinar ENEL ganó el segundo juicio

Lo que se dice en la calle es que "el Estado salvadoreño" ha venido usando el patrimonio y los ingresos de LaGeo como caja chica, como bienes a los cuales se les puede caer encima

ENEL ganó, como era de esperarse, la apelación interpuesta por el Gobierno salvadoreño ante un tribunal internacional de apelaciones, con sede en París, como va a suceder en todo litigio que se realice para desconocer un contrato firmado, que cumple con las leyes salvadoreñas vigentes en ese momento.

No hay corte internacional alguna que sancione lo que es un burdo atropello a derechos adquiridos en forma legítima, o que acepte leyes, fallos constitucionales o decisiones de una presidencia que contravengan normas internacionales válidas desde hace milenios. Que Evo, Hugo, Fidel o los mandatarios de este país dispongan inventarse "nuevas justicias" y pisotear lo que corresponde a otros, vale por un tiempo pero acarrea graves consecuencias tarde o temprano.

Lo que se dice en la calle es que "el Estado salvadoreño" ha venido usando el patrimonio y los ingresos de LaGeo como caja chica, como bienes a los cuales se les puede caer encima para cubrir faltantes presupuestarios o mantener la gran fiesta. Pero esos pecados se pagan y los pagan, por desgracia, quienes no tienen culpa ni participan en los jolgorios.

Se han pagado al impedir que LaGeo sea un centro de desarrollo internacional para la geotermia, una base desde donde se realizarían programas para otros países y se desarrollarían nuevas tecnologías;

--- se han pagado al presentar a El Salvador como un país nada confiable, donde se recurre a los tribunales locales para justificar chanchadas;

--- se pagan al ahuyentar inversión foránea para explotar fuentes de energía y otros campos, incluido el establecimiento de agroindustrias, fábricas y centros de servicio regionales;

--- se ha pagado al detener la ampliación de la segunda más importante fuente de energía limpia, renovable, lo que obliga a seguir comprando búnker, combustible importado que, además, contamina el medio ambiente;

--- se ha pagado al hacerle creer a la población que las sinvergüenzadas son válidas, que no se deben obedecer los imperativos morales, sino lo que conviene en el momento;

--- se ha pagado al tratar de justificar barbaridades enarbolando la bandera del "patriotismo", como si los incapaces y corruptos dejan de serlo por el solo hecho de declararse "patriotas".

¡Vaya herencia la que nos dejan

los del "cambio"!

En este largo litigio los únicos que han salido gananciosos son los que metieron y siguen metiendo mano en los ingresos y beneficios de la geotermia y los abogados que llevan a cabo juicios y apelaciones que bien saben que son imposibles de ganar. En estos momentos, pueden estar seguros de ello estimados lectores, deben haber equipos fraguando salidas (y cobrando por ello) al laberinto que no tiene escape.

¡Vaya legado que los del "cambio" están dejando a la actual y a las futuras generaciones de salvadoreños! Una gigantesca deuda, una burocracia enorme e insaciable, instituciones desprestigiadas, mala fama internacional, violencia sin control, odios de clase, infraestructura dilapidada, gente enferma, vecindarios y barriadas sin sus pequeños negocios tradicionales y viviendo bajo la amenaza de la extorsión.

Como hicieron los alemanes después de la devastación de la Segunda Guerra Mundial, los alemanes libres no los rojos, es que la buena gente comience a pensar cómo se reconstruye un país saqueado para, llegado el momento, comenzar a poner de pie las cosas. Ampliar la generación eléctrica es una tarea prioritaria.