Te guste o no te guste te quitarán todo lo tuyo

"¿Qué es un nombre? Una rosa con cualquier otro nombre perfumaría igual", Shakespeare

Jueves, 13 de Diciembre de 2012

Al final de la exposición sobre las maravillas del programa "Buen Vivir" que los rojos proponen imponer en esta tierra para hacernos felices a todos, hay un párrafo donde se anuncia una redistribución forzada de bienes privados, que dice:

" ...(anuncian) un sistema económico en el que se promueva la igualdad a través de la redistribución social y territorial de los beneficios del desarrollo. La idea es que no debe haber más exclusión…"

En esencia, que no haya ni ricos ni pobres, gente con automóvil y personas sin él, que nadie tenga lo que otros no tienen, que tu tengas dos vaquitas o diez gallinas si tus vecinos no poseen lo mismo.

La idea es que "no debe haber más exclusión", como si en nuestra tierra existieran fuerzas, entidades o mecanismos que nieguen a unos lo que se reparte a otros, fuera de lo que el buen Dios otorga a muchos en capacidad, laboriosidad, responsabilidad, perseverancia y honestidad, que a otros muchos les falta.

Uno de los despojos que se anuncian es la conversión de los ahorros que la gente ha venido acumulando con sacrificios para su jubilación, en un "bien social" del cual el régimen podrá disponer a su antojo. Y como no se justifica el robo de lo ajeno, se afirma que implantarán un sistema "universal y solidario" donde todos van a recibir pensiones "dignas" (una de las palabritas de moda) y, por lo mismo, nadie necesite de ahorros propios.

No pueden dar a las escuelas lo que les toca para finalizar los cursos lectivos ni a los hospitales dinero para adquirir medicinas y reparar equipos arruinados de lavandería, pero, en forma milagrosa, les sobrarán fondos para que todos vivan felices en su tercera, cuarta y quinta edades…

Allí está el iluminado candidato

para pensar por todos

El milagro se hará realidad gracias a un ardid semántico: en el momento en que la economía deje de ser economía a secas; las empresas, empresas a secas y la agricultura por igual, para ser todas ellas "sociales", todo quedará resuelto.

Por tanto, estimados lectores, les guste o no les guste van a tener que entregar parte de sus bienes, de su vivienda y la totalidad de sus ahorros, para que no haya "exclusión".

Para que todos seamos iguales, nos guste o no nos guste, vamos a entregar la mayor parte de nuestras pertenencias a los ahora "excluidos", aunque eso no toque a los emancipadores que cogen lo tuyo y lo reparten en función "social". Es que ellos, por ser dialécticos y ser más iguales que el resto de la gente, podrán conservar las propiedades adquiridas en los últimos tres años y medio, las 4x4, las flamantes compañeras de alegrías, lo bailado...

Te guste o no te guste.

La serpiente en el paraíso soñado por el connotado intelectual y candidato rojo es que habrá primero que derogar la Constitución, abjurar del Orden de Leyes, echar por la borda la democracia y entrarle a palos a gran parte de la población, para implantar la igualdad forzada.

Para incluir a los "excluidos" y pasar de un sistema basado en las decisiones libres y voluntarias de los ciudadanos a otro, donde unos cuantos piensen por el resto de nosotros, tendremos que renunciar a ser civilizados.

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