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Se nivela, se siembra y luego se cuida por quinientos años

Nada se hace de un día a otro y todas las grandes empresas de hoy iniciaron como pequeños negocios. Apple se estableció en el garaje de la casa de la familia de Steve Jobs

Miércoles, 10 de Octubre de 2012

Los jardines ingleses son famosos por su belleza, por la impecable condición de sus "gramales" --extensiones grandes de ondulantes terrenos cubiertos de un césped que parece estar cuidado por manicuristas-- y por la perfección de las arboledas de esos señoriales parques.

¿Cómo logran esos céspedes perfectos?

La respuesta es simple:

"Se da al terreno la forma deseada, se siembra la grama y se cuida durante quinientos años…".

Igual que en todo. ¿Por qué tal o cual empresa es importante, tiene grandes instalaciones, emplea a muchas personas y compite en los mercados con éxito?

Se tiene una idea y con base en ella se arma un proyecto. De allí en adelante hay que trabajar muy duro por decenas de años para que la empresa se consolide y sea exitosa. Nada se hace de un día a otro y todas las grandes empresas de hoy iniciaron como pequeños negocios. Apple se estableció en el garaje de la casa de la familia de Steve Jobs.

Para que Inglaterra fuera lo suficientemente estable y ordenada para contar con sus majestuosos palacios y emblemáticos castillos, tuvo que hacer la guerra y defenderse a lo largo de toda su historia, incluyendo antes de que los romanos se establecieran y, para protegerse, levantaran las fortificaciones que se conocen como El Muro del Emperador Adriano.

La civilización no se hizo en un día

Europa, en esos siglos, pasó por una permanente turbulencia bélica, pues las invasiones de los bárbaros --que inician en el año 410 después de Cristo--, las depredaciones de las huestes de Atila, El Huno, y luego la caída del Mediterráneo bajo control de los sarracenos, cortaron las comunicaciones, debilitaron el comercio, derrumbaron la economía y obligaron a que cada región fuera restringida a lo poco que producía.

Cada comarca se vio forzada a levantar sus propias fortificaciones y defensas, aliándose con las vecinas en una cadena de protección mutua. Europa entera está llena de esos castillos/fortalezas, donde la población que vivía pobremente en el contorno, tomaba refugio al detectarse un ataque, como los que lanzaban los piratas del Mediterráneo.

Los castillos que quedan en pie en el valle de Aosta, cerca de los Alpes, eran la defensa contra invasiones procedentes del norte como también protegían el comercio y las ciudades italianas del sur. La Internet o la telefonía de aquellos tiempos consistían en señales que se enviaban de torres a torres usando espejos, humo, banderas como en el mar. En tal forma, rápidamente, se sabía de un inminente ataque y se llamaba a la gente a refugiarse.

Los nobles vivían las privaciones propias de esos tiempos, incluyendo el frío de montañas nevadas, la dificultad de tránsito, la carencia de servicios que ahora son comunes en las clases más pobres. Músicos y juglares itinerantes iban de comarca en comarca vendiendo diversión y además sirviendo de noticieros ambulantes.

Aunque los castillos tenían salones hermosos para banquetes, los nobles comían en la cocina por el calor de los fogones.

Los baños eran prácticamente inexistentes, a lo que se agrega que la gente dormía sobre almohadones en las camas, casi sentada, porque para la mentalidad medieval, sólo los muertos quedan tendidos en una superficie plana.

La civilización no se hizo en un día, sino que es el fruto de milenios de esfuerzos, trabajo, ideas y un interminable batallar.

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