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Desenmascaran a testigos aunque les maten a las hijas
Al atropellado testigo lo forzaron a quitarse la máscara que le protegía, en un país donde tantas figuras públicas, en uno u otro momento de sus vidas, las usaban
"El 28 de noviembre de 2011 fue asesinada una adolescente de 15 años, hija de un testigo protegido a quien un juez de San Salvador obligó a quitarse el gorro pasamontañas para que declarara con el rostro descubierto y sin distorsionar la voz…", informa una noticia de EL DIARIO DE HOY publicada el martes. Al atacar a la infortunada joven también resultó herido el sobrino, quien posteriormente murió.
Un pandillero fue capturado por el crimen y condenado. En cuanto al señor juez, muy bien gracias, allí sigue en su puesto ocupado en hacer justicia y de que todos los testigos sean tratados iguales, con la cara descubierta… ¿Acaso no es la "igualdad jurídica" uno de los referentes de "el cambio" y, por tanto, tiene derecho el extorsionista a saber quiénes son sus acusadores?
Un muerto más, un muerto menos, no desvela a la mayoría de encumbrados que ahora hay. Pero como lo han enfatizado muchos en esta desangrada tierra, la impunidad es el principal nutriente del crimen; es a causa de las debilidades involuntarias o con dedicatoria del cuerpo de leyes que tratan la delincuencia, que hemos caído en el infierno del que no se vislumbra salida.
Como un asunto normal, se divulga la noticia de que de unos días acá, los transportistas de San Bartolomé Perulapía están forzados a pagar el doble a las pandillas para operar, el "protection money" de los antiguos gángsters de Chicago. Y la oferta, como en "El Padrino", es imposible de rehusar, pues literalmente se trata de "la bolsa o la vida".
Piénsese en el programa de "testigos protegidos". Es seguro que si la mitad de los policías, patrullas, motorizados, guardas en el sitio de destino, etcétera, que llevan a ciertos niños al colegio y ciertas señoras al salón se destinaran a operativos en lugares de alto índice de criminalidad, muchisisísimo se ganaría. Quienes lo duden que lleguen a oír el ulular de sirenas que hay por las mañanas en la Escalón.
Leyes para suizos en un país donde no los hay
Al atropellado testigo lo forzaron a quitarse la máscara que le protegía, en un país donde tantas figuras públicas, en uno u otro momento de sus vidas, las usaban. Esos jueces que obligan a los testigos a quitarse las máscaras no recriminan a la PNC por tolerar que delincuentes capturados se pongan camisas, trapos, gorras y manos sobre sus caras, impidiendo que muchas víctimas los reconozcan y concurran a denunciarlos.
Fue debido a que se publicaron las fotos del Violador de Merliot que muchas de sus víctimas lo denunciaron y pudo el criminal ser condenado.
El problema grave, como hemos dicho muchas veces, es que las leyes penales en nuestro país, para comprobar la gran sensiblería "social" de los legisladores están calcadas de las suizas y de las películas de Hollywood y hay jueces rebuscándose para encontrar algún pequeño resquicio legal, un error en transcribir los nombres, en el más microscópico tropiezo de las víctimas, para cerrar los casos.
Pero principalmente son leyes suizas en una tierra donde viven muy pocos suizos…
La sociedad ("civil" como se dice ahora) debe encarar este azote como cuestión de supervivencia, pues con los defensores que tiene…
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