-
La educación media, declaran,
ha colapsado, está en la ruina
Nota del día
- ¿Qué más me falta?
Por Julio Ernesto Agreda*
- Una oportunidad para la Fuerza Armada
Por Carlos Ponce*
- El secreto
del desarrollo
Por Manuel Hinds*

¿De dónde sale el dinero para sostener las autónomas?
Los recursos que sostienen toda la burocracia y todo el gobierno provienen, sustancialmente, de las empresas que forman las importantes gremiales del sector de productores del país.
Es claro que nombrar adeptos como representantes del "sector privado" (el sector de los que no critican y dependen de favores oficiales) es la forma más eficaz de evitar que el público se entere de movidas y sinvergüSenzadas. Cerrar las ventanas y puertas para que sólo los confiables participen es la más clara evidencia de que "hay algo podrido en Dinamarca", como en la tragedia de Hamlet.
Pues por desgracia hay mucho de podrido en esta tierra desde hace un largo rato, enormes basureros que están medio escondidos pero que se delatan por el mal olor que despiden. Y para que no haya evidencias concretas sino únicamente suposiciones es que quieren que sólo individuos escogidos de dedo por el Ejecutivo estén presentes en las deliberaciones y juntas de las entidades autónomas.
Pero antes de seguir plantearemos lo esencial: ¿de dónde provienen los recursos para financiar las autónomas, sostener todo el aparato estatal, pagar los salarios de toda la burocracia y todos los funcionarios, hacer construcciones, pagar viáticos, costear el agua y la corriente eléctrica de los ministerios, dar el dinero para los suntuosos viajes al exterior de los funcionarios y sus acompañantes, comprar las telas para los uniformes que se reparten, etcétera?
¿De dónde salen los recursos que sostienen el Seguro Social, el aparato de justicia, la Asamblea Legislativa, los hospitales y el sistema educativo?
No proviene, lo saben todos, de las asociaciones de pipiripao a las que piensan recurrir para presentar las ternas ni del bolsillo de sus directores ni de lo que generan entidades del gobierno. Los recursos que sostienen toda la burocracia y todo el gobierno provienen, sustancialmente, de las empresas que forman las importantes gremiales del sector de productores del país.
Como con razón se dice, los empresarios "son buenos" para generar empleo, invertir, producir los bienes y servicios que requiere la población y, sobre todo, para pagar los impuestos con que opera el gobierno y pagar los sueldos de sus empleados.
Pero que no pretendan de ahora en adelante nombrar a quienes representarán a sector privado del país. En adelante a esas personas las escogerá el propio Presidente de ternas que se le presenten.
Lo que de por sí es preocupante, considerando el poco acierto que ha tenido el Ejecutivo para escoger a sus colaboradores más cercanos, a los miembros de su gabinete, a las principales figuras del actual régimen.
Lo que buscan es anular la contraloría social
Los representantes del sector privado en las autónomas se escogen valorando sus cualificaciones, su corrección y su experiencia. Lo que luego hacen, sus desempeños, lo examinan sus pares.
Esas representaciones son una parte de la llamada contraloría social, los mecanismos de los que se vale una sociedad para vigilar las actuaciones de los gobernantes y lo que se hace por sus instituciones. Ellos vigilan no sólo gasto y además estudian proyectos y propuestas, sino inclusive las conductas de los nombrados, aunque en ocasiones enterarse de que el que dirige es un alcohólico corrupto o un total incapaz no cuenta por el apoyo que tiene "más arriba".
La democracia no funciona a oscuras, con mordazas, con cerrojos en las puertas, desinformando y escabullendo controles y auditorías. Para que funcione es imprescindible la existencia de pesos y contrapesos; el contrapeso al abuso burocrático es la vigilancia pública.
EL DIARIO DE HOY NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS COMENTARIOS DE SUS COLABORADORES
