OTROS EDITORIALES

No aceptan para la Corte a militantes comunistas

Para toda persona honesta, el fin no justifica los medios, pues encuentra absolutamente repugnante que pueda alcanzarse un objetivo noble echando mano de los más viles métodos y conductas

Lunes, 13 de Agosto de 2012

ARENA desmintió al Ejecutivo de haber aceptado a Ovidio Bonilla como miembro de la Sala de lo Constitucional, aunque acepta que el abogado sea nombrado en alguna de las otras salas.

La posición de ARENA es sensata: ningún militante comunista debería formar parte de un cuerpo que interpreta la Constitución, pues sus radicales posturas van en contra de los fundamentos del Orden Moral, del Derecho, de la Democracia y de las grandes tradiciones jurídicas de la Civilización Occidental.

Que haya individuos que a lo largo de su vida activa engañen y en tal manera logren ser electos como magistrados o altos cargos en una democracia, no puede evitarse, como tampoco es posible contrarrestar las maniobras y barbaridades que luego ocasionen.

De allí que sujetos que han pretendido ser honestos y personas confiables que luego se quitan la máscara como corruptos y venales, es algo contra lo cual es muy difícil defenderse; la ruina de pueblos enteros se deriva, precisamente, de tales engaños, como lo demuestra en toda su crudeza el caso de Chávez en Venezuela y de Perón en Argentina. Hitler llegó al poder en elecciones libres.

Hay razones para rechazar a comunistas como magistrados, como existe una extensa experiencia sobre las nefastas consecuencias que su presencia en el cuerpo público acarrea. Los peores y más ruinosos despotismos de la Edad Contemporánea, de los últimos ciento cincuenta años, son el resultado del establecimiento de regímenes socialistas (entre ellos los nazis de Alemania y los fascistas de Italia) o de infiernos comunistas. Tan pronto asaltan el poder eliminan a sangre y fuego toda oposición e imponen un orden de existencia nugatorio de toda decencia, progreso y libertad.

¿Cuál es, fundamentalmente, la contradicción entre una persona que acata el orden democrático y un comunista? La diferencia está entre lo moral y lo amoral, en saber distinguir entre el bien y el mal, o actuar por conveniencia indistintamente de los perjuicios que se causen.

Lo que buscan es perpetuarse en el poder

Para toda persona honesta, el fin no justifica los medios, pues encuentra absolutamente repugnante que pueda alcanzarse un objetivo noble echando mano de los más viles métodos y conductas. No puede asentarse la felicidad y el bienestar de ningún pueblo, sobre un reguero de sangre y de infamias.

Para el que piensa o sostiene lo contrario, que el fin justifica los medios, cualquier perfidia, cualquier barbaridad, cualquier crimen es admisible con tal de llegar a un determinado propósito.

Es lo que diferencia lo racional de lo "dialéctico".

Stalin en Rusia y Mao en China no vacilaron en llevar a la muerte a cien millones de personas con tal de imponer la dictadura del proletariado, la que luego mantuvo en la servidumbre y la pobreza a sus pueblos durante décadas.

Normalmente una Corte de Justicia no sobrepasa sus atribuciones esenciales, definir lo constitucional o no constitucional de acuerdo al espíritu y la letra de la ley, como en atención a las realidades vitales de un pueblo. No se valen de sus posiciones para intentar legislar bajo el disfraz de sentencias.

Suficientes perjuicios han causado ya las secretas agendas políticas de ciertos magistrados, como para encauzar al país en un esquema de regimentación que altere el sistema democrático, socave las libertades públicas y perpetúe una argolla de fanáticos en el poder.

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