OTROS EDITORIALES

Se "clavan" frescamente lo que otros han levantado

Si se trata de aplicar la Lepina (ramillete de buenas intenciones, tonterías y truculencias) bien pudieron los del ISNA comenzar con los mal atendidos hogares que ya administran

Lunes, 16 de Julio de 2012

Los estadounidenses advierten que si la máquina funciona, no hay que meter mano en ella. Y si algo ha venido funcionando excelentemente bien en nuestro país es la obra de los salesianos, como la abnegada labor de las religiosas encargadas del Hogar Adalberto Guirola de Santa Tecla.

En estos tiempos de creciente calamidad en todos los campos es una incongruencia, por no decir salvajada, que el ISNA se "clave" la Ciudad de los Niños de Santa Ana, como le ha caído encima a las instalaciones del Guirola.

Como se suele decir, "¡qué lindo!", sin mover un dedo los burócratas se quedan con lo que otros han levantado, en lo que han invertido, han cuidado, han puesto amor, mucho trabajo y muchísimo corazón. Tal vez por simpleza de nuestra parte no vemos la diferencia entre estas dos barbaridades y lo que sucede en las barriadas cuando mareros le quitan a la gente el salario que con esfuerzo ganan mes a mes.

Si se trata de aplicar la Lepina (ramillete de buenas intenciones, tonterías y truculencias) bien pudieron los del ISNA comenzar con los mal atendidos hogares que ya administran, reconstruyendo instalaciones, mejorando la enseñanza y cuidando con esmero a los niños. Además está siempre la otra alternativa, que es llegar a un arreglo tanto con los salesianos como con las religiosas del Guirola, para apoyarlos y pedirles que continúen con lo que vienen haciendo a favor de los niños desamparados.

La congregación salesiana tiene una insuperable experiencia y brillantes credenciales aquí y en todo el mundo. Son maestros, formadores de carácter, bondadosos protectores, orientadores morales y espirituales. Ellos continúan el apostolado de Don Bosco, que desde muy joven se abocó al cuidado y la formación de niños y jóvenes en Turín, sentando doctrina y legando a sus seguidores y al mundo grandes enseñanzas y el propio ejemplo de su vida. La devoción de Don Bosco por San Francisco de Sales, dicho sea de paso el Patrono de los Periodistas, dio nombre a su grandiosa obra.

Hay además un notable contraste entre la excelente labor de los salesianos y las religiosas no sólo del Hogar Guirola sino de muchas otras casas y refugios de niños, con la poca capacidad, la mediocre preparación, el desgano y la torpeza que caracteriza a la nueva burocracia. Los retrata de cuerpo entero la forma tan cruda como se quedan con lo ajeno, en este caso lo que levantaron los salesianos, con sólo un pequeño agradecimiento por lo realizado.

Mucho se mueve por la medallita extranjera

En esto es válido preguntar al Presidente Funes si considera ético despojar a grupos de ayuda a niños y menesterosos, de lo que con tanta abnegación han trabajado, de lo que les pertenece en el buen sentido, de lo que pudo hacerse con la contribución voluntaria de muchas personas y familias, comenzando por el donativo que hizo a los niños de Santa Tecla, la familia Guirola hace cien años.

Hay en esto un aspecto censurable: que mucho de lo que se usurpa es en beneficio de figuras del gobierno, que se hacen condecorar y dar diplomas presentando como fruto de sus esfuerzos, lo que es labor de otros. Como las "primeras piedras" y "Nuevo Mejicanos" se quedaron en eso, una piedra y terrenos en abandono, la Ciudad de los Niños y el Guirola apantallan la falta de realizaciones.

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