-
La educación media, declaran,
ha colapsado, está en la ruina
Nota del día
- Cuatro años después
Por Eduardo Torres*
- Después de él…
el diluvio
Por Carlos Mayora Re*
- Idiosincrasia e idioma
Por María A. de López Andreu* *Columnista de El Diario de Hoy.

Ni gastos superfluos ni nepotismo en Francia
Lo dispuesto por Hollande es una bofetada a las truculencias de su predecesor Sarkozy, un paso necesario pero ni de lejos suficiente para salir de la crisis
Pobres ministros franceses. En adelante, lo dispuso el nuevo presidente Francois Hollande, su sueldo baja en un treinta por ciento, se comprometen a no aceptar regalos aunque los reciban en su tiempo libre, no podrán nombrar en sus dependencias a parientes, cuñados, hermanos o cherada, tendrán que desplazarse en tren cuando los viajes sean de más de tres horas, y todo gasto que realicen tiene que estar directamente ligado a funciones de su cargo…
Lo dispuesto por Hollande es una bofetada a las truculencias de su predecesor Sarkozy, un paso necesario pero ni de lejos suficiente para salir de la crisis.
Las draconianas medidas, impensables en estas tierras del trópico en las que el funcionario "se compone" en su puesto y además ubica a su parentela en cargos públicos sin que sea sancionado, apenas hacen mella en el grave problema económico que afronta Francia con un endeudamiento casi fuera de control, desempleo que sobre todo afecta a los jóvenes, estancamiento…
Como señala un conocido nuestro, aunque a todo empleado del gobierno francés le rebajaran el sueldo a la tercera parte, la crisis continuaría. Y continuaría porque a la par de los recortes salariales Hollande tuvo la pensada de rebajar la edad de retiro, una de las principales causas de la casi bancarrota en que el país ha caído.
El crecimiento sólo lo posibilita la empresa privada
Hollande, como el premier italiano Monti y la plebe griega, dice ahora que el remedio al descalabro es "una política de crecimiento" similar a los "estímulos" de Obama que han complicado muchísimo el endeudamiento, el desempleo y la posibilidad de una reversión a corto plazo.
"Crecimiento", se debe anotar, impulsado por la burocracia, olvidando que el único crecimiento posible en lo económico es el que se basa en las fuerzas del mercado, en lo que hacen los productores privados.
¿Qué se debe entender por "crecimiento económico"?
Un país crece cuando se incrementa la producción, cuando hay más bienes disponibles para los consumidores, cuando los servicios mejoran de cobertura y calidad, cuando hay vigoroso intercambio.
Se crece al fabricarse más mobiliario, al elevarse y diversificarse las cosechas, al exportar e importar más, al subir los salarios por la mayor demanda de mano de obra.
No habrá crecimiento incrementando las tasas impositivas, pues eso resta recursos esenciales para la inversión y, como agregado, la creación de empleo. Los altos impuestos no benefician a nadie, pues la recaudación disminuye en lugar de incrementarse. Y esa lección la estamos viviendo en carne propia los salvadoreños, que a la par de más altos impuestos tenemos una economía que se contrae.
Se crece cuando en vez de verse negocios que cierran y más casas y propiedades se ponen en venta, sucede lo contrario: cada portal tiene un nuevo taller, o cafetería, o boutique y la gente repara y pinta sus casas y sus negocios, versus dejar que sus vecindarios se deterioren.
Prácticamente todo lo que produce es movido por la actividad privada, no por agencias estatales y burócratas. Creer, como aparentemente cree Hollande y su partido, que el crecimiento es obra de medidas y acciones estatales, es ignorar las realidades, no ver las consecuencias de la intervención estatal en países como España bajo los socialistas o lo que fue el monumental descalabro de las economías regimentadas del "bloque socialista de naciones".
EL DIARIO DE HOY NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS COMENTARIOS DE SUS COLABORADORES
