OTROS EDITORIALES

Es mejor "capitalismo salvaje" que brutal socialismo castrista

Una de las grandes pensadas es revivir el IRA, al que le fue aplicada la extremaunción por el alto costo de mantenerlo, por la corrupción generada, por su obsolescencia económica

Domingo, 27 de Mayo de 2012

Su Santidad Juan Pablo II se refirió en una ocasión al "capitalismo salvaje", forma de organización social que, de acuerdo con los rojos salvadoreños, rige en El Salvador con más virulencia que en ninguna otra parte del mundo.

Siguiendo el argumento, se deduce que estaríamos todos muchísimo mejor si, en vez de ese "capitalismo salvaje", imperara en esta tierra el socialismo esclarecido y benigno de Corea del Norte o su forma económicamente más exitosa que es el castrismo cubano donde todos comparten, en igualdad de condiciones, pobreza, harapos y hambre.

O la esplendorosa vertiente bolivariana del socialismo, a punto de extinguirse, aunque para ello tengamos primero que encontrar petróleo en el subsuelo.

¿Quiénes son esos que "evaden impuestos" y explotan a sus trabajadores, a sus clientes y al público, además de negarles préstamos y apoyo?

Si los desconocidos autores de las ocurrencias, panfletos y manifiestos, que en forma regular son calzados con las siglas del partido rojo, generaran empleo y produjeran algo, se darían cuenta de que es prácticamente imposible para cualquier dueño de negocios quitarse de encima las fiscalizaciones, revisiones, inspecciones, pesquisas y controles de Hacienda.

No pagan impuestos de ninguna naturaleza los extorsionistas, los traficantes de drogas y de personas, los secuestradores ni los corruptos, pero sí los pagan quienes tienen más de diez empleados y trabajan a la vista del público.

Los productores pagan los impuestos porque son ineludibles (el IVA que uno deje de pagar se recarga en otros, lo que forma de inmediato cadenas espontáneas de control tributario), los consumidores demandan recibos que vigila el fisco, no es posible comprar materias primas, importar o exportar sin engancharse en el sistema hacendario (para casi toda transacción hay que identificarse con el NIT) al mismo tiempo que los trabajadores y empleados exigen la inscripción en el ISSS a pesar del mal servicio y la enorme empleomanía.

Arruinaron la banca

y arruinaron la agricultura

En el último escrito panfletario hay una grave omisión y dos aseveraciones falsas. Lo primero que se esconde son las gravísimas consecuencias del ataque armado de doce años, causante de setenta mil muertos y la destrucción de mucha estructura productiva, incluyendo los dos grandes puentes sobre el Río Lempa.

Gran parte de la deuda del país, hasta que hace alrededor de seis años inició la alegría del gasto topando la tarjeta, se dedicó a la reconstrucción del sistema eléctrico, de distribución de agua, de los transportes, de edificios públicos, de escuelas y centros de salud, del sistema financiero. Los bancos estaban en bancarrota, bancos que fueron producto del esfuerzo de grupos privados, no de anónimas acciones de "el pueblo salvadoreño".

El que tengamos que importar muchos de los alimentos y productos agrarios que consumimos no es resultado de siniestras conjuras, sino de la "reforma agraria" del duartismo que arruinó la agricultura y puso la mayor parte de las mejores tierras de labranza en manos de cooperativas formadas por jornaleros que, al día de hoy, siguen en bancarrota con esas propiedades convertidas en matorrales.

Una de las grandes pensadas es revivir el IRA, al que le fue aplicada la extremaunción por el alto costo de mantenerlo, por la corrupción generada, por su obsolescencia económica, por las manipulaciones de que era objeto. Quieren revivir el IRA para controlar los alimentos de la población con fines políticos.

EL DIARIO DE HOY NO SE HACE RESPONSABLE POR LOS COMENTARIOS DE SUS COLABORADORES