OTROS EDITORIALES

Si eres católico, alégrate porque...

Por Luis Fernández Cuervo* Domingo, 7 de Abril de 2013

…perteneces a la única iglesia que fundó Jesucristo. Si eres católico deja de preocuparte por las manchas, reales o inventadas, de la Iglesia Católica, que tanto les gusta publicar a los que no saben amar. Tampoco caigas en el error de aceptar vagas murmuraciones alarmistas que difunden algunos católicos imprudentes presentando a Benedicto XVI traicionado, derrotado y abandonado por perversos clérigos de nombres y figuras nunca definidos. No seas tonto, no seas tonta. Alégrate, ufánate al conocer y difundir tantas y tan excelentes verdades y tesoros de santidad de tu Santa Iglesia Católica. Gózate en la santidad de los últimos papas y reza mucho y ama mucho al actual Papa Francisco.

Los católicos somos de todas las razas, colores, idiomas y culturas. Hombres y mujeres; jóvenes y viejos; ricos y pobres, pecadores y santos. Todos somos hermanos en Cristo e hijos adoptivos de Dios. ¿Existe algo mejor? ¿Has meditado a fondo tu filiación divina? ¿La has saboreado despacio?

A lo largo de los siglos nos han calumniado, perseguido, torturado, asesinado, pero como dijo aquél antepasado nuestro: la sangre de los mártires es semilla de cristianos. Veintiún siglos y seguimos siendo el fermento en la masa que la transforma en pan, en alimento, y la sal de todas las comidas que llevan vitaminas de eternidad.

En el Imperio Romano nos arrojaban a los leones; ahora los esclavos del diablo son más sofisticados y nos arrojan a las fieras de sus medios informativos, vendidos al imperio de la mentira y de la muerte. Desde el silencio de los claustros; desde el duro comienzo de nuestras misiones en pueblos que desconocen nuestra fe; en la vida corriente del trabajo, en el campo y las ciudades, nuestra familia se sigue extendiendo por todo el mundo.

La cultura de la muerte y del egoísmo, no sabe amar. No aman a los hijos, no quieren tenerlos. Son partidarios del divorcio que perjudica a los menores y no remedia nada. Usan píldoras abortivas con rótulos falsos de anticonceptivos, las clínicas de abortos y la eugenesia discriminativa. Defienden y difunden la lujuria y las relaciones sexuales contra natura. Por todo eso irán desapareciendo por ley de suicidio demográfico.

Nosotros, en cambio, somos pro vida, amamos la vida humana desde el momento de la concepción, la santidad del matrimonio fiel y perenne y vemos a los muchos hijos nacidos de esos matrimonios, como regalos divinos. La gracia del matrimonio sacramental y del amor paternal hace que la carga de la prole sea dulce y ligera. Por todo eso, demográficamente, triunfaremos sobre la cultura de la muerte.

Nosotros por la fe supimos que Dios es Inteligente y que por lo tanto el universo era inteligible y estudiable. Basados en esa convicción, nosotros inventamos el método científico, desarrollamos las ciencias y las técnicas y siempre vimos a la razón y a la ciencia como amigas de la fe y del progreso.

Todo el arte de nuestra cultura, está lleno de belleza. Nuestras son las bellísimas catedrales medievales. Desde sus pórticos de piedra, las estatuas de los santos nos siguen sonriendo. Nuestras son las grandes obras de arte del Renacimiento. Nuestras son las máximas cumbres de la literatura universal: Dante Alighieri, Miguel de Cervantes y -–católico críptico-- William Shakespeare.

Nosotros inventamos las universidades y los hospitales. Educamos a más escolares que ninguna otra institución en el mundo. Nadie tiene tantas obras de misericordia como la Iglesia Católica para acoger, cuidar y sanar a los enfermos y desvalidos del mundo. En todos ellos vemos a Cristo necesitado que, desde la Cruz, nos pide la limosna de nuestro cuidado y nuestro amor.

Tenemos a la Madre de Dios, la Virgen María, como madre nuestra, la más bella y buena del universo y omnipotencia suplicante. Tenemos a Jesús, misteriosamente presente en todos los sagrarios del mundo. Con él conversamos en la intimidad de nuestro corazón y de él nos alimentamos para la eternidad en nuestras misas.

*Dr. en Medicina.

Columnista de El Diario de Hoy.

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