
En San Juan Opico
Hallan mujer asesinada junto a sus dos hijos
» La pareja de la víctima figura como uno de los sospechosos por lo que ya fue detenido
Una mujer fue encontrada asesinada junto a sus dos hijos en el interior de la casa 34 del polígono 21 de la Villa Mónaco, en Ciudad Versailles, en la jurisdicción de San Juan Opico al norte de La Libertad.
Según la Policía, la víctima quien se encontraba en la sala de la casa fue identificada como Wendy Ramírez, de 23 años, quien se encontraba con sus dos pequeños hijos. Éstos tenían año y medio; y tres años.
De acuerdo con las investigaciones policiales; el móvil de este crimen podría ser pasional, ya que la pareja de la víctima, Mario Alberto Guzmán, de 29 años, tenía orden de alejamiento desde el pasado 28 de marzo, tras haber sido procesado por violencia intrafamiliar en el Juzgado de La Libertad.
Guzmán fue detenido como sospechoso de este homicidio y quien residía con un pariente suyo, en una vivienda cercana a la de su compañera de vida.
En otro hecho, Conrado Domínguez Flores fue ultimado a tiros a las 7:30 de la noche del viernes en un callejón del cantón Güisquil de Conchagua, La Unión. La víctima era un taxista, quien de acuerdo con sus parientes y compañeros de trabajo, habría sido asesinado por negarse a pagar los chantajes a pandilleros.
Domínguez Flores, de 46 años, era un reconocido empresario, propietario de seis taxis. En el momento del homicidio se encontraba trabajando; cuando un sujeto de aspecto joven llegó al punto de taxis, localizado en los alrededores del parque de la cabecera y lo buscó para que le hiciera una carrera hasta Güisquil, manifestaron sus compañeros. Al llegar al lugar le asestó varios disparos. El cadáver del taxista quedó dentro de la unidad, aparcada en una calle angosta y poco iluminada del municipio.
"El muchacho que lo vino a sacar es conocido de ese lugar; y le dijo que la carrera era solo hasta la entrada del cantón, pero se lo llevaron hasta un callejón", explicó una persona.
Varios compañeros de trabajo y personas allegadas a la familia manifestaron bajo anonimato, que Conrado ya había sido advertido por una pandilla que sería ultimado. Las advertencias y amenazas eran según los informantes, porque Domínguez se negaba a pagar 20 dólares semanales por cada unidad, unos 480 dólares mensuales.
"Conrado decía que le costaba ganarse la vida y no le alcanzaba el dinero para pagar las extorsiones; él ya estaba consciente que en cualquier momento le sucedería algo como esto porque las maras se habían atrevido amenazarlo", expresó otra persona en la zona.

