El nuevo sistema de Salud está bajo la lupa de la OPS

» Faltan mejoras sanitarias en zona rural

los niños de la zona necesitan una escuela en la comunidad. Ellos tienen que caminar dos kilómetros hasta la más cercana.FOTO EDH / cristian Diaz

Ayer, la directora de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), Mirta Roses, visitó la comunidad Villa Centenario, en el cantón Zuncita, de Acajutla, para verificar el funcionamiento del nuevo sistema de salud pública a nivel nacional.

La funcionaria constató durante el recorrido que aún hay varias necesidades sanitarias por suplir en la zona. Ese aspecto fue abordado en el conversatorio "Lecciones aprendidas en el asentamiento post desastre, diez años después del terremoto".

En el debate también participaron el representante de la OPS en El Salvador, José Ruales; la alcaldesa de Acajutla, Isabel Alemán; y los residentes de la comunidad.

Villa Centenario fue creada el 18 de abril de 2002, después de los terremotos de 2001. Con dicho asentamiento, la OPS intentó dar una respuesta integral a los problemas de vivienda saludable en el ámbito rural.

Para la ejecución del proyecto se contó con la contribución de países como Bahamas, Canadá, Italia, Noruega y Suecia. Además, se tuvo el apoyo de instituciones como la Fundación Pahef y la congregación de los hermanos Maristas.

Durante los nueve años, que ya casi cumple la comunidad, han enfrentado todo tipo de problemas sanitarios, que no han sido resueltos en un cien por ciento.

En el proyecto inicial, las familias damnificadas adquirieron el compromiso de cambiar las conductas higiénicas, darle el uso y mantenimiento adecuados a los sanitarios, involucrarse en actividades comunitarias y fomentar los valores de convivencia social. Además, prometieron participar activamente en iniciativas de educación y capacitación. Varios de esos aspectos no se han cumplido hasta hoy, a pesar del compromiso. Al mismo tiempo, la comunidad enfrenta problemas con sus calles polvorientas, carece de alumbrado eléctrico y de una escuela que permita a los jóvenes estudiar cerca y evitarse un recorrido de dos kilómetros para llegar hasta las aulas.

Roses destacó que las dificultades actuales de la zona permitirán a futuro evitar nuevos errores al crear asentamientos con personas que hayan resultado afectadas por algún desastre natural.

"Cuando se planteó el asentamiento nosotros sabíamos nuestras limitaciones; es decir, sabemos de salud pero no necesariamente tenemos los instrumentos para organizar la comunidad", expresó la directora de la OPS.

La doctora sostuvo que para la organización de este tipo de lugares es necesaria la participación de los diferentes sectores, desde los afectados hasta las entidades gubernamentales pertinentes. "Lo que todavía nos queda es atraer más a los sectores, como el Gobierno y otras agencias (de cooperación), en términos, por ejemplo, del perfil productivo y económico (para conocer) cuál es la capacidad potencial de generar proyectos productivos y económicos para la comunidad", agregó la funcionaria.

Roses se comprometió ante los lugareños a "movilizar a otros sectores" para que la comunidad pueda desarrollarse. Ruales también reconoció que la comunidad aún hace esfuerzos para salir adelante. "Después de nueve años, podemos decir que esta comunidad todavía tiene necesidades; todavía está construyéndose e, indudablemente, todos los que hemos aportado y colaborado, vamos a continuar y a buscas otros socios para mantener este sueño", enfatizó el representante de la OPS en El Salvador con entusiasmo. Al evento no asistieron autoridades del ministerio de Salud.