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Precios de la canasta básica, por las nubes

» Las verduras, hortalizas, algunas frutas y granos como el frijol y el maíz son los que más se han elevado en los últimos 15 días. En los negocios de comida han resentido los onerosos costos

Katlen Urquilla Jueves, 10 de Junio de 2010

A Sara de Zelaya se le erizaron los pelos cuando le dijeron esta semana en La Tiendona, el centro de abastos por mayoreo donde compra, que el manojo de cilantro valía $5, después de costarle $1.50; y que por la caja de tomates ya no pagaría cerca de $10 sino que $26. También le dijeron que las papas, los pipianes, las cebollas, la carne, el pollo, todo había subido. No lo podía creer.

Ella tiene un comedor en el centro de San Salvador, por lo que a diario toma el pulso de la economía cuando compra los productos para su negocio.

Asustada por el oneroso incremento en las verduras, hortalizas, granos básicos y carnes que ha habido en las últimas dos semanas, opina que el costo de la vida está "de muerte".

El aumento de precios en los alimentos que siente la comerciante en su bolsillo también la palpan sus clientes en cada platillo de desayuno o almuerzo que le consumen. Algunas estadísticas oficiales confirman ese impacto en la población.

Al día siguiente del paso de la tormenta tropical Agatha, los costos de los productos en los mercados se elevaron desde 4% hasta un 20%, 45% y hasta 63%, como sucedió con el tomate, de acuerdo con las cifras del Ministerio de Agricultura y Ganadería, cuyos precios se han mantenido sin mayor cambio hasta ayer.

El director de la Digestyc, Miguel Ángel Corleto, coincidió con Sara de Zelaya en que los efectos de Agatha han incidido en que los precios hayan subido aún más en los últimos días y que eso podría verse reflejado al cuadrar los datos de junio, aunque no se atrevió a estimar cuánto podría subir la inflación.

"Hemos detectado un alza en los precios de los alimentos como las verduras, frutas y algunas hortalizas", dijo Corleto.

Lo dicho por Corleto es sentido en carne propia por un vendedor de frutas en el centro capitalino, quien afirmó que desde hace unos 15 días está comprando más cara la papaya y las naranjas. Por ejemplo, indicó que antes la caja de papaya que le costaba $10, ahora la adquiere a un poco más $13. Eso provoca que al cliente le de menos producto, para no subirle el precio.

El funcionario explicó que el alza de precios se debe también a las dificultades que hubo en las fronteras para ingresar los productos que provienen, principalmente, de Guatemala, Honduras y Nicaragua.

Corleto destacó que en periodos normales cuando ya inicia el invierno, los productos que hoy están caros bajan considerablemente de precio.

"Las alzas se detectaron casi inmediatamente después de las lluvias", subrayó, en relación al fenómeno climático del pasado 29 y 30 de mayo que azotó la región centroamericana, pero con mayor impacto en Guatemala y El Salvador.

De hecho, en los países vecinos la inflación se ha elevado a partir de la tormenta tropical, aunque la del país es la más baja, según datos hasta mayo del Consejo Monetario Centroamericano.

Lo paradójico es que hasta mayo pasado, según el Índice de Precios al Consumidor (IPC), la inflación anual bajó del 1.23% al 0.13%; y en relación a como estaba en abril pasado, que fue de 0.63%, disminuyó a 0.50%.

Estas estadísticas también se reflejan en los informes que tiene hasta el mes pasado la Dirección general de estadísticas y censos (Digestyc), del Ministerio de Economía.

Es claro que esos datos aún no reflejan el impacto de Agatha; pero el golpe que han sentido en su economía los dueños de comedores, debido a que sus proveedores han traído todo más caro, no es el mismo para cadenas de supermercados como Wal-Mart o Super Selectos, que traen productos desde los demás países de la región y de México para surtir sus tiendas.

Claudia Ibáñez, gerente comercial de Wal-Mart, explicó que lo único que enfrentaron fueron dificultades de logística por los problemas en las fronteras; sin embargo, han debido buscar otras opciones para traer la mercancía, incluso, vía marítima del resto del Istmo o de México.

Igual posición manifestó Carlos Calleja, vicepresidente del Grupo Calleja, propietario de los Super Selectos, quien recalcó que esos cambios no les han generado incrementos en sus costos y, por ende, tampoco en los productos.