Con ese objetivo, esta institución presentó ayer una propuesta de reglamento de la oferta de alimentos y bebidas en las escuelas en la Oficina de Atención al Usuario del Ministerio de Educación.
La iniciativa pretende reducir el consumo de alimentos y bebidas con elevada proporción de sodio, azúcar y grasa, sustancias que generalmente se encuentran en las golosinas que venden en las cafeterías escolares.
"Los niños deben ser educados para que sean consumidores informados en el futuro", apuntó Ana María de Jovel, del área de Servicios Jurídicos del CDC.
Otro de los beneficios que promueve con el consumo sano de alimentos es que los niños con una ingesta balanceada tienen un mejor desempeño académico que aquellos que comen mal o asisten a clases sin desayunar.
"Las bebidas chatarras contienen azúcares, grasas saturadas, grasas trans y sal, y están asociadas a varias problemáticas de la salud. A nivel mundial hay epidemia de sobrepeso y obesidad", explicó Diana Burgos.
La propuesta contempla la prohibición de vender en las escuelas aquellas bebidas que contienen cafeína y estimulan el sistema nervioso. También golosinas, frituras y dulces. Además indica que se debe garantizar el acceso gratuito al agua potable y que se promueva el consumo de verduras, frutas y cereales integrales.
En algunos centros escolares, los docentes o el Consejo Directivo Escolar, formado por padres, maestros y alumnos regulan la venta de las encargadas de las cafeterías y por ejemplo piden que vendan frutas y refrescos con la cosecha de la época y limitan las frituras o dulces.
La propuesta fue recibida por Alexandra de Ramírez de la oficina de Atención al Usuario del Ministerio de Educación.
La propuesta del CDC es una de tantas actividades enmarcadas en el Día Mundial de la Alimentación que se celebra hoy.
Esta institución mantiene una campaña en favor del consumo de alimentos sanos en las escuelas que es impulsada por el Consejo Latinoamericano y del Caribe de Organizaciones de Consumidores (OCLAC), formado por 30 asociaciones.