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Toma medicación para el dolor

Le cambian 25 veces de sonda por atraso en cirugía próstata

» Barbero espera hace 13 meses una operación en ISSS; en la última cita le dijeron que en junio

Yamileth Cáceres Viernes, 7 de Marzo de 2008

A partir de los 50, en los hombres surgen diversas enfermedades en el sistema urinario y, especialmente, en la próstata, una glándula que produce líquido seminal. Los problemas más comunes pueden resumirse en tres, cada uno de los cuales tiene un tratamiento: la prostatitis -una infección causada por una bacteria-, el cáncer de próstata e hiperplasia prostática -crecimiento benigno de la glándula que reduce el paso de la orina a través de la uretra-.

El último de ellos es el que padece Silvestre Ramírez, un barbero entrado en los 60. Esa hipertrofia es la que le provoca la dificultad para orinar y la retención de ese líquido.

Hace un poco más de un año, Ramírez cuenta que caminaba por el centro de San Salvador cuando tuvo deseos de orinar. Halló un lugar, pero no pudo. Los intentos posteriores también fueron en vano. Esos síntomas, desconocidos para él, le llevaron 24 horas después a la sala de emergencias del Hospital General del Seguro Social.

El barbero salió tranquilo del centro, con un diagnóstico claro y una solución –una cirugía- que no debería tardarse más de dos meses, a juzgar por las estadísticas. Ese 2 de febrero, los médicos le introdujeron una sonda provisional para que evacuara la orina. Temporal hasta que fuese operado de la próstata.

Casi 13 meses después, Ramírez todavía sigue con las sondas y el ingreso a la sala de operaciones. Ese tubo le facilita la expulsión de la orina, pero es el origen de un malestar, a veces, insoportable. Eso sin olvidar que, como todo catéter que conecta el interior con el exterior del ser humano, representa un foco de infección, de entrada de bacterias.

"El año pasado me tapé, desde entonces ando con sonda, ese día hasta me dieron ganas de llorar cuando me la pusieron, comentó Silvestre, en su lugar de trabajo "Mi barbería", ubicado en el Bulevar Los Próceres.

Cada 15 días asiste al médico para que le cambien la sonda. Hace un par de semanas se sometió a ese procedimiento otra vez, el número 25. "Cuando me la quitan y me ponen otra viera que hasta ganas de llorar me dan del gran dolor", explicó Ramírez.

Ricardo Antonio Pineda, ex presidente de la Asociación Salvadoreña de Urología, explica que el cambio evita precisamente las infecciones. "Es un cuerpo extraño que está en la vejiga, en la orina lleva ingredientes que pueden formar cálculos", apuntó el especialista.

Los primeros seis meses, Ramírez anduvo con la sonda conectada a una bolsa, pero ésta se tapó y decidió que era mejor quitársela.

Ese 2 de febrero, junto al tratamiento, le empezaron a hacer varias pruebas con vistas a la cirugía. Los días se hicieron semanas, las semanas, meses y los meses, un año. Cuando en febrero, un año después, volvió a pasar consulta, el médico le pidió que repitiera las pruebas y que le vería en cuatro meses, en junio.

El Seguro Social ha evitado pronunciarse al respecto y el señor no encuentra explicación a las últimas palabras del doctor. "Tengo un amigo que en un mes lo operaron y a mí me toca sufrir día y noche", apuntó Silvestre Ramírez, quien calma el dolor a base de pastillas y frescos de tamarindo o jamaica.

Quien tampoco encuentra una explicación de este caso es Pineda, entre otras cosas porque lo recomendable es que un paciente no pase tanto tiempo sin operarse. Ramírez va para 13 meses y tiene la próxima cita en junio.

"Lo ideal es que no ande con ella, que se opere", afirmó el especialista, quien destaca que si la enfermedad está avanzada la operación "se recomienda en el 99 por ciento de los casos".

En el Hospital Rosales, un centro con cuatro millones menos de presupuesto que el General del Seguro Social, los médicos están programando una operación en el sistema urinario para agosto.

La sonda permite que el paciente pueda orinar, pero su uso continuado también trae riesgos como infecciones y cálculos en la vejiga, y daños en las vías urinarias.