Tesoros olvidados de la Biblioteca Nacional

» Libros antiguos están guardados y poco conservados por las malas condiciones que presenta el edificio

Aunque los libros de la Colección Lambruschino han sido conservados de manera sigilosa, algunos de ellos fueron extraviados durante el terremoto de 1986 y los constantes traslados de la biblioteca, hasta 1994.FOTO edh / mario amaya

Tesoros guardados y pocos conservados de la Biblioteca Nacional de El Salvador Francisco Gavidia son los ejemplares de la Colección Lambruschini, obras con las que fue fundada la biblioteca, en 1870.

Esta colección perteneció al cardenal Lambruschini, secretario del Papa Gregorio XVI, y ahora están en una sala especial, la cual no cuenta con condiciones óptimas para la conservación de los antiguos ejemplares, entre las que se puede mencionar la temperatura inadecuada y el aglomeramiento de libros por falta de espacio.

Entre los tesoros de la colección se incluye un faximilar de "El Quijote de la Mancha", de Miguel de Cervantes Saavedra, de 1605, de los cuales solo se imprimieron 100 en todo el mundo, y el número 75 es el que está en El Salvador.

Pérdidas del patrimonio

Compuesta originalmente por 6,000 libros impresos en italiano, francés y latín; editados en los años 1500, 1600, 1700 y 1800, muchos de ellos se perdieron por diferentes factores.

Según Manlio Argueta, director del lugar, antes de 1986 la biblioteca ocupaba un edificio de nueve plantas y con el terremoto que sacudió ese año a El Salvador se derrumbo totalmente, generando perdidas valiosas, incluyendo obras de la Colección Lambruschini. Eso originó una desorganización clasificatoria de los ejemplares.

Argueta sostiene que otra de las causas que ocasionó la pérdida estos libros fueron los constantes traslados de la biblioteca, ya que hasta 1994 no se contaba con un edificio oficial, fue hasta ese año que el entonces Presidente de la República, Alfredo Cristiani, le otorgó el edificio frente a la Plaza Morazán, donde está hasta la fecha.

Sin embargo, Argueta explica que aunque es un edificio amplio y bastante simbólico por su ubicación en el centro histórico de San Salvador aún es necesario hacerle algunas modificaciones y reparaciones. "Como este no es un edificio especializado para biblioteca nosotros no podemos colocar estantería en cualquier lugar, sino que tenemos que colocarlos en los lugares donde hay vigas de acero, porque el peso vertical es demasiado peligroso", apuntó.

El director también mencionó que por la estructura del edificio no puede ponerse más estantería, por eso algunos libros se encuentran en el suelo.

Argueta declaró que en 2001 la Agencia Española de Cooperación Internacional se acercó para realizar un proyecto para la reparación del edificio, donde se pondría un cielo con luz artificial, unas escaleras especiales y se revestiría la estructura de la fachada de la biblioteca, con una inversión de 7 millones de dólares. Sin embargo, este proyecto se aplazó por los terremotos de enero y febrero de ese año, ya que se priorizó la reconstrucción de viviendas.

Hasta la fecha algunas áreas del edificio están fuera de uso, y los ascensores no funcionan, por lo que el ingreso al tercer nivel es a través de las escaleras de emergencia.

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