Fallece ex Primera Dama de la República

» María Inés Durán de Duarte era la viuda del ex presidente José Napoleón Duarte

familiares, amigos y representantes del gobierno salvadoreño acompañaron a los dolientes ayer en la funeraria. FOTOs EDH /omar carbonero

Una de las primeras mujeres que inició la lucha a favor de la niñez en El Salvador falleció el miércoles por la tarde, a los 83 años, a causa de una enfermedad prolongada. Se trata de la ex Primera Dama de la República, María Inés Durán de Duarte, esposa del ex presidente José Napoleón Duarte, ya fallecido.

Durante su activa carrera pública al lado del ex mandatario, cumplió un papel destacado mostrando su solidaridad con los más necesitados.

Sus familiares resaltaron que desde su papel como mujer, esposa y madre siempre buscó un espacio social para mejorar el bienestar de la población.

"Es muy especial recordar a una madre que no solamente nos enseñó tanto, sino recordar a una mujer que fue una de las mujeres que inició la gran lucha a favor de la niñez, de la mujer y de los ancianos en este país. Fue convencida de que el sustento de la sociedad política y civil era la familia", manifestó su hijo José Napoleón Duarte Durán, actual ministro de Turismo de El Salvador.

En su rol de Primera Dama, doña Inés trabajó intensamente para dirigir el Movimiento Femenino del Partido Demócrata Cristiano de El Salvador, en 1971, 1972, 1983 y 1984.

Pero su popularidad fue construida en torno a su labor de proyección social, la que se desempeñó en instituciones para el alivio de muchos salvadoreño. Entre esas obras figuran: el Patronato de los Hogares Municipales y creación de la Fundación Salvadoreña de Desarrollo de Vivienda Mínima.

"Mi madre fue muy cercana a su obra contra la pobreza que le dio lugar de compartir lo que tenía para los niños. También mantuvo una actividad permanente en Cruz Roja Salvadoreña como parte de su labor humanitaria en ese momento", agregó Duarte Durán.

También explicó que desde la Alcaldía de San Salvador, doña Inés hizo una obra que poco se recuerda, una labor con las comunidades y los jardines infantiles. "Estuvo a la par de mi padre en lo bueno y en lo malo. Mi madre fue muy valiente por los sacrificios que le tocaron a la familia", sostuvo.

Doña Inés creía mucho en la Virgen de Guadalupe, en el Rosario, en la oración y en la obra del ser humano.

"Fue una mujer extraordinaria que le tocó vivir el exilio. Ella siempre fue la base de la familia que había formado. Muy temerosa de Dios, muy católica y profundamente enamorada de la Virgen. Creo que esos valores cristianos fueron los que nos inculcó desde que estábamos en el vientre", expresó otro de sus hijos, José Alejandro Duarte Durán.