Náhuat, el renacimiento de una lengua

En 2003 quedaban solo unos 200 náhuat hablantes en todo el país. Seis años después, alrededor de 3 mil estudiantes de 11 escuelas reciben clases de este idioma

Estudiantes del centro escolar Pavlo Sexto, en Nahuizalco, reciben de una a tres horas semanales de náhuat como segundo idioma. FOTOs EDH / omar carbonero

Flor del Campo Mate Tesorero estudia séptimo grado en el Centro Escolar Pavlo Sexto, en Nahuizalco, Sonsonate, una escuela donde además de impartir inglés como segunda lengua, también se enseña el náhuat, un idioma que hasta hace seis años estaba a punto de desaparecer.

Flor del Campo, de 13 años, recibe clases de náhuat desde tercer grado, por lo que ahora es capaz de construir oraciones simples, frases y mantener una conversación básica.

"Me gusta porque estamos reviviendo la lengua que antes hablaban aquí. Me gusta aprenderlo, igual que me gusta el inglés. Si alguien me dijera que conversemos en náhuat yo con todo gusto, yo me siento orgullosa de hablarlo", asegura Flor del Campo.

El Centro Escolar Pavlo Sexto fue uno de los primeros donde se implementó el programa de revitalización del náhuat, financiado y desarrollado por la Universidad Don Bosco (UDB) desde 2003.

Desde esa fecha esta institución inició la preparación de material didáctico, así como la capacitación para maestros de escuelas públicas de Nahuizalco y otros municipios de Sonsonate.

"Los hijos de los pocos náhuat hablantes que quedan no quisieron aprender la lengua, entonces nos quedan los niños y las nuevas generaciones. Así surgió la idea de enseñarle a la generación de relevo", dijo Jorge Lemus, lingüista y director del departamento de investigación de la UDB.

Para implementar el proyecto fue necesario la creación de un libro de texto. "Muchos abuelos de estos niños fueron una de nuestras fuentes de información. Así elaboramos el primer libro y ahora estamos trabajando en el segundo. Cada uno sirve para cuatro años", explicó Lemus.

Actualmente, 10 escuelas públicas de Sonsonate y una de La Paz imparten de una a tres horas de clases de náhuat como segunda o tercera lengua (además del Inglés) a aproximadamente 3 mil estudiantes de segundo grado a bachillerato.

Según el antropólogo Rafael Lara-Martínez, después de la conquista española, durante las primeras décadas de 1900 el náhuat ya había comenzado a decaer.

Sumado a esto, otra razón por la que el náhuat fue cayendo en desuso fue la persecución y represión que vivieron las comunidades indígenas por parte de gobiernos militares.

Represión y discriminación

Uno de los hechos más devastadores para la cultura indígena fue la masacre de 1932, ordenada por el general Maximiliano Hernández Martínez, entonces Presidente de la República. Durante ese periodo, todo aquel que vistiera o hablara como indio (en náhuat) era acusado de conspirar contra el gobierno y en muchos casos ejecutado. Miles de indígenas tuvieron que ocultar cualquier expresión que los evidenciara como tal, según relatan varios habitantes de Sonsonate e historiadores.

"Aquí varia gente se burla todavía. Una vez me dijo alguien por ahí: 'antes al que hablaba náhuat lo mataban'. Sin embargo, sabemos que se ríen porque no entienden", relata Valentín Ramírez, profesor de náhuat e inglés en Sonsonate.

Mercedes Guadalupe Cáceres es otra de los 28 "tamachtiani" (profesores) que se han inscrito de manera voluntaria a las capacitaciones de la UDB para aprender y luego enseñar náhuat.

Cáceres enseña en el Centro Escolar Cantón Anal Arriba, en Nahuizalco. "Una de las mayores dificultades que tenemos es la falta de material didáctico. La escuela no lo tiene. A pesar de esto los niños vienen bien emocionados a las clases y se ve que las disfrutan", relató.

A pesar de la responsabilidad que tiene el Estado sobre la protección de las comunidades indígenas y del patrimonio cultural, los gobiernos pasados se han caracterizado por un total desinterés, opina Lemus. "Yo he hablado con funcionarios del Gobierno pasado que me han dicho 'pero si en El Salvador no hay indios. Aquí no se habla náhuat ¿por qué están gastando el tiempo en eso?'", menciona.

De acuerdo con estadísticas de la UDB, en 2003 quedaban sólo unos 200 náhuat hablantes en todo el país. Seis años después, la cifra de estudiantes que lo aprenden se ha multiplicado y actualmente alrededor de 3 mil personas son parte del proyecto que busca no dejar morir la lengua madre que hablaron nuestros antepasados pipiles.