Lo primero es lograr un maquillaje perfecto. Es recomendable probar un poco de la pintura (de agua o graso) en el interior de la muñeca para ver si se es alérgico a la pintura.
También, es bueno asegurarse de llevar puesta la ropa del disfraz para evitar estropear el maquillaje final. El utilizar una sola esponja para el fondo es lo más ideal. Si se usa diferentes colores, es mejor que sean independientes. Los recursos como piedras brillantes, calcomanías y maquillaje brillante son de gran ayuda.
En caso de que se compren atuendos completos, se debe buscar un disfraz liviano, respirable y lo suficientemente holgado para sentirse cómodo y que uno pueda moverse con facilidad.
Si entre los accesorios del disfraz hay espadas, cuchillos y otros similares, es bueno asegurase de que sean totalmente de plástico y no tengan filos..